Un centenar… de ’24 Heures’

javier fernández
Desafío… aceptado. Hace un siglo, el fabricante de Sochaux aceptaba el desafío de las 24 Heures: en 1926, dos Peugeot 174S tomaban la salida del «Gran Premio de Resistencia de 24 Horas»… arrancaba una relación histórica entre el León de Montbeliard y la prueba de Resistencia más prestigiosa del mundo. Aquel debut supondría el punto de partida de un firme compromiso de Peugeot con las carreras de Resistencia. En 44 participaciones de las 24 Heures du Mans, bien como equipo oficial o como proveedor motorístico, el fabricante galo ha firmado tres grandes victorias: 1992, primer y tercer peldaño del podio; 1993, con un histórico triplete del 905; y en 2009, con el doblete del 908 HDi FAP. Desde 2023, el Peugeot 9X8 encarna esta legendaria pasión por la mítica prueba, símbolo de la historia y compromiso de la marca; con ocasión del centenario, ‘Peugeot Design’ ha creado un emblema especial que lucen ambas unidades del 9X8 este año en Le Mans. Si infinidad de aficionados recuerdan la era de los Grupo C, tampoco les resultará ajeno el excepcional 908 HDi FAP de la normativa LMP1 (la «primera división» de Le Mans) o el rompedor 9X8 Hypercar que compite actualmente en el Mundial de Resistencia (FIA); prototipos que dejaron una huella imborrable entre los seguidores de la especialidad, cuyas líneas siguen siendo bien reconocibles, sirviendo incluso de inspiración décadas después. Sin embargo, antes de ellos, hubo pioneros que se encargaron de marcar el camino y que, merced a su presencia en las primeras ediciones de las 24 Heures du Mans, allanarían la senda de los éxitos posteriores.
44 parillas... de salida
Hasta la fecha Peugeot ha participado 44 veces en las ’24 Heures’, bien como equipo oficial o como proveedor de motores.
El fabricante ha cosechado tres grandes victorias: en 1992 (primer y tercer peldaños del podio); en 1993 (histórico triplete del 905); y en 2009, con el doblete del 908 HDi FAP, participado por el español Marc Gené. Justo al año siguiente, le cabría el honor a Gené de ganar ‘la carrerina’ salida tipo Le Mans, rememorada en 2010 a imagen y semejanza de la que se realizaba hasta 1969, cuando se modificó la fórmula («salida lanzada») por razones prácticas y de seguridad (puertas de coches mal cerradas, cinturones sin abrochar hasta el primer relevo de pilotos…)
En 2010, simulacro de pilotos hacia sus coches… sólo por placer.

174S. Origen... centenario
La cuarta edición de la carrera francesa, conocería el debut de Peugeot. Corría el año 1926; sobre la línea de salida, en La Sarthe, se daban cita dos Peugeot 174S para los equipos privados de André Boillot / Louis Rigal y Christian Dauvergne / Louis Wagner.
Con el automovilismo deportivo aún en fase de gestación, las carreras de la época se convertían en toda una aventura, poniendo a prueba la fiabilidad de cada montura, además del ingenio de los competidores que se ponían al volante. Los 174S demostrarían ser una buena base competitiva para afrontar un reto de tamaña envergadura: André Boillot y Louis Rigal rodaban en segunda posición de la clasificación absoluta llegando al ecuador de la carrera, en torno a la vuelta 82.
Cuando todo apuntaba a un prometedor desenlace, los comisarios técnicos detectaron la rotura de un montante del parabrisas, lo que desembocaría en exclusión por incumplimiento del apartado del reglamento en el que se especificaba que los coches participantes debían estar “estrictamente conformes a la descripción del catálogo comercial”. Una dolorosa decisión que apartaría a Peugeot de participar en Le Mans… durante una década.
De Darl´mat a de Cortance… linaje ganador. Durante el paréntesis de ausencia, Peugeot tampoco perdería el tiempo: empleó todos sus recursos en el refinamiento de los modelos, creando bases sólidas para afrontar tan dura prueba. En el concesionario parisino de la marca, Emile Darl´mat, conocían perfectamente el potencial de sus modelos y, tras recibir el apoyo de Charles de Cortance y el placet de Peugeot, participarían en la carrera con tres unidades 302DS (Darl´mar Sport).
Especialista en personalización de carrocerías para modelos de Peugeot (201, 301, 601…), Darl´mat se encargaría de poner a pinto cada una de las unidades ‘roadster’ para su participación en las 24 Heures de 1937: las tres unidades cruzarían bajo la ajedrezada entre las 10 primeras posiciones: Marcel Contet / Jean Pujol (7ª posición), Charles de Cortance / Maurice Serre (8ª plaza) y Daniel Porthault / Louis Rigal (10ª posición). Un año después, buscando repetir la hazaña, se inscribió un trío de 402 Spéciale Sports: Charles de Cortance / Marcel Contet, firmarían la quinta posición absoluta y la victoria en la categoría de 2.0 litros.
Peugeot acababa de anotarse su primer gran éxito en la carrera y “apellidado”, además, por quien años después sentaría las bases de su primera victoria absoluta: De Cortance. Habida cuenta que Charles era el padre de André, futuro ‘padre’ -por ingeniería- del célebre 905; modelo que, anotarse múltiples éxitos en el WRC. Pikes Peak y Rallye Dakar, optaba -optó Peugeot a principios de los 90- por regresar a los circuitos con, entre otros objetivos, ceñirse la corona de las 24 Heures: Jean Todt lideraba el proyecto anunciado en el otoño de 1988, que finalmente debutaría en 1991, año en el que se estrenaba el Peugeot 905 bajo la normativa Grupo C.

908. 'Le Retour'
Nunca se detuvo la historia… ni los proyectos privados de ‘Pescarolo Sport’ o ‘Welter Racing’ como suministrador de motores: prototipos muy ligeros, con siluetas inspiradas en el 905 en el caso de WR, propulsado por el V6 turboalimentado 2.0 litros y, en el punto de mira… pelear por la victoria en la clase LMP2. Paralelamente, la formación liderada por el mítico Henri Pescarolo protagonizaría, a principios del S. XXI, una infatigable sucesión de participaciones, ganándose el reconocimiento de toda la disciplina, consolidándose como una de las estructuras privadas de referencia, llegando incluso a disputar posicione de podio frente a equipos oficiales. Sería en 2006 cuando Peugeot anunciase su regreso oficial a las ’24 Heures du Mans’, de la mano del 908 HDi FAP encuadrado en la máxima categoría LMP1. Entre 2007 y 2011, Peugeot ganó una vez (2009 con Marc Gené, Alex Wurz y David Brabham), consiguiendo cuatro ‘poles’ consecutivas (entre 2007 y 2010) logrando también otros seis podios en La Sarthe. Cada una de las batallas libradas frente a Audi, permitiría a Peugeot continuar desarrollando sus propulsores diésel -también el filtro de partículas- en uno de los escenarios más exigentes… las carreras. Así que, en 2011 se estrenaría una nueva versión del 908, inicialmente bautiza 90X que, además de innovaciones aerodinámicas, adoptaba un nuevo motor V8 diésel de 3.7 litros. En 2012, a escasos meses de iniciarse el Mundial de Resistencia, y cuando todo estaba preparado para el debut del 908 Hybrid4… Peugeot anunciaba repentinamente su adiós a la especialidad en favor de otros escenarios (Pikes Peak, Dakar… de la mano de Sébastien Loeb, Stéphane Peterhansel y ‘nuestro’ Carlos Sainz). Ahora, este mismo fin de semana, un siglo después de aquel debut de 1926, el ‘León de Montbeliard’ vuele a rugir… en La Sarthe.
