Diario de León

CANTO RODADO

lexatin

el sistema del 78 se desmorona con cataluña gobernada desde madrid con mando a distancia y nos dan un lexatin para que traguemos el 155 sin rechistar

Ana Gaitero
León

Creado:

Actualizado:

El ministro de Industria, Alberto Nadal, vino el otro día a León a entregar unos premios y se lio a mandobles con la oposición. Dijo que el PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos son los culpables que no salga adelante en Bruselas un plan que el PP tenía para el carbón hasta el 2030. Un plan que debe ser secreto porque no aclaró si hablaba de carbón autóctono o importado. Y es que en esto del carbón las banderas no importan. Y si es la de León, menos aún.

Nadal llegó, se rió un poco en nuestras narices y con las mismas se marchó a Madrid. Aquí nos quedamos con el carbón guardado en el vientre de nuestras montañas, las cuencas desiertas y la provincia en la cabeza de las que pierden población ocupada, otro 2,5% en la última encuesta de población activa.

Ahora la esperanza de muchos políticos, como el alcalde de Camponaraya, es que la crisis catalana nos traiga alguna empresa de Barcelona a León. Es terrible. Hemos asistido al colapso constitucional del 78, con la Generalitat de Cataluña intervenida por el Gobierno de Madrid, y nos disponemos a repartirnos las migajas. La consigna es sálvese quien pueda.

Las banderas en cambio han sido muy útiles para hacer de cortina de las conclusiones de la fiscal anticorrupción. Concepción Sabadell ha dicho alto y claro que el PP nacional tenía caja B y se financió ilegalmente con comisiones. Luis Bárcenas, apodado el Cabrón, se comerá el marrón porque en Génova borraron los discos duros de los ordenadores.

Abismo

E n Cataluña, los independentistas se lanzaron al abismo y en su salto al vacío han arrastrado a la mitad de un pueblo que se ha creído el cuento de la Arcadia feliz. El país, para mí Cataluña siempre está dentro de España, se asoma al precipicio con la tranquilidad de quien se acaba de tomar un Lexatin, la pastillita que Rajoy nos ha dado al convocar, por sorpresa, elecciones el 21 de diciembre en Cataluña.

Aparentemente todo queda arreglado con el imperio de la ley. Pero la realidad es que todo es un despropósito y un desastre cuyo alcance desconocemos. Puigdemont es culpable, pero también hay que pedir responsabilidades a Rajoy. Y también a la vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría, comisionada para abrir vías de solución al problema territorial catalán tras las últimas elecciones generales, que sin hacer nada por ello estrena el virreinato en Cataluña con mando a distancia.

Anomalías democráticas

Los 70 diputados que votaron a favor de la DUI, ilegal, irresponsable y sin base social, obtuvieron sus actas con menos del 50% del voto válido de los catalanes. El PP, partido que manda desde Madrid, obtuvo el 8,5% de los votos en las últimas elecciones catalanas. Si se suman los apoyos electorales de Ciudadanos (17,93%) y el PSC (12,74%) tampoco dan para el 50%.

Estas anomalías democráticas son producto de la falta de soluciones políticas para evitar el choque de trenes, que, de tan anunciado, ha funcionado como profecía cumplida. Nos hacen tragar el 155 con Lexatin no ya como el mal menor, sino como el bien mayor, porque dos políticos conservadores, Rajoy y Puigdemont, cuyos partidos están incursos en casos graves de corrupción, nos han llevado al borde del abismo.

Puigdemont lo pudo evitar el jueves y no le convino. Sopesó que le interesa más el martirilogio que la razón y la ley. Rajoy pudo evitarlo el jueves y también antes. Pero no le convino. Prefiere un país polarizado ante las banderas que una sociedad crítica ante los recortes económicos y democráticos. La revolución de los corruptos ha triunfado. Sigamos tragando Lexatin.

tracking