ELECCIONES CATALANAS. EL RESULTADO
Artur Mas se estrella en Cataluña
Batacazo del proyecto independentista de CiU, que se queda en 50 escaños después de perder doce. Los socialistas se dejan ocho diputados y logran 20 escaños, sólo uno más que el PP de Camacho. Ciutadans, la formación de Rivera, triplica los tres diputados que tenía hasta ahora y consigue nueve.

Artur Mas, junto al líder de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) Oriol Pujol, tras conocer los resultados.
Artur Mas se estrelló con todo el equipo. CiU sufrió un revolcón al perder 12 escaños respecto a las elecciones del 2010 y más del 8% de los votos. Los socialistas apenas podían disimular su satisfacción por un retroceso menor de lo previsto, ocho diputados y poco más del 3% de las papeletas, aunque se queda sólo a uno del PP. También los populares se dieron por más que satisfechos porque al margen de lograr su gran objetivo, evitar la mayoría absoluta de CiU, lograron un diputado más aunque apenas subieran el 1% de los votos.
Pero la gran triunfadora de la jornada fue Esquerra Republicana de Cataluña, que duplicó de sobra su presencia en el Parlamento catalán y dobló también su votación. El segundo ganador de los comicios fue Ciutadan’s, que triplicó su presencia en la cámara autonómica y multiplicó por 2,5 su respaldo en las urnas. Iniciativa per Cataluña también mejoró al ganar tres diputados, y la radical Candidatura d’Unitat Popular irrumpió en el Parlament con tres escaños
Ante de las elecciones la gran incógnita era si Mas alcanzaría la mayoría absoluta o no. Nada más lejos de la realidad. Se quedó en 50 diputados, lejísimos del listón de los 68. Es más, retrocedió 12 escaños respecto a las elecciones de hace solo dos años. Por el camino también perdió más del 8% de los votos. La conclusión es evidente, el presidente de la Generalitat hizo un muy mal negocio al adelantar las elecciones cuando la legislatura no había llegado ni a su ecuador.
Toda la agenda soberanista de Mas se ha ido al garete. Una agenda que, para muchos, no era más que una tapadera, una cortina de humo para desviar la atención sobre su drástica política de recortes del gasto y que, en alguna medida, también le han pasado factura en las urnas.
Sin fuerza
CiU no tiene ahora la fuerza parlamentaria para desafiar al Gobierno de Mariano Rajoy y lanzar el órdago de convocar el referéndum, mucho menos podrá promover la declaración unilateral de independencia desde el Parlamento de Cataluña. Solo tiene una salida para avanzar por ese camino, aliarse con Esquerra, la gran vencedora de las elecciones.
Entre ambas formaciones sí suman mayoría absoluta, 71 de los 135 escaños. Pero esa alianza ataría las manos a Mas y su política económica de estricta austeridad que tiene en los republicanos un enemigo frontal.
Los republicanos, árbitros de la situación, aguardan ahora que llamen a su puerta. Lograron un resultado que se acercó mucho a su mejor marca, la del 2003, cuando obtuvieron 23 diputados en el Parlamento de Cataluña. Esquerra hizo valer su larga trayectoria independentista y captó buena parte del voto soberanista que desconfió de CiU y prefirió el original independentista a la fotocopia nacionalista.
ERC no descarta el acuerdo con Artur Mas; su candidato, Oriol Junqueras, se mostró comprensivo durante la campaña con el presidente de la Generalitat ante las acusaciones de las cuentas opacas en Suiza. Un escándalo, cuyo impacto en la campaña es difícil de medir.
Los socialistas, por su parte, respiraron aliviados con una pérdida de ocho diputados. Un resultado que tanto para el PSC como el PSOE fue un triunfo porque en una campaña tan polarizada como la catalana, el discurso federalista a duras penas pudo abrirse paso. Los socialistas aunque perdieron la condición de segunda fuerza política en diputados, quedaron uno por debajo de Esquerra, mantuvieron esa plaza si el referente son los votos.
También los populares estaban radiantes. Mas no logró la mayoría absoluta, ganaron un diputado y subieron en votos, aunque no lograron el objetivo de desbancar al PSC como primera fuerza nacional en Cataluña.
Ciutadans triplica los tres diputados que tenía hasta sumar sumar nueve.