La infanta en el laberinto judicial
El hecho de ser la única persona no imputada de toda la directiva del Instituto Nóos pesó en la decisión del juez instructor para encausar a la hija de Rey.

La infanta Cristina a su llegada la pasada semana a su trabajo.
La infanta acaba de entrar en el laberinto del caso Nóos. Si la Audiencia Provincial no lo evita la hija del Rey terminará declarando como imputada en este sumario. ¿Pero cómo ha llegado a la infanta a esta situación cuando hace un año parecía haberse blindado a cualquier acusación? Muchas preguntas y algunas respuestas:
1 ¿Qué ha cambiado para que en marzo del 2012 el juez José Castro rechazara imputar a la duquesa de Palma y ahora decida citarla sin siquiera el apoyo de la Fiscalía?
—En realidad las únicas novedades sobre el papel de la infanta en el entramado Nóos vienen de los emails que el ex socio de lñaki Urdangarín, Diego Torres, viene aireando desde abril del año pasado. De las decenas de diligencias e interrogatorios no han surgido nuevas pruebas contra la hija del Rey, excepto que el propio Torres aseguró ante el juez que la infanta tenía el mismo nivel de responsabilidad que el resto de los miembros de la directiva de Noos, todos ellos ya imputados.
2 ¿Cómo implican esos correos a la infanta?
—Aunque en varios email se le nombra, son dos particularmente los que comprometen a Cristina de Borbón, uno de la primera tanda del 7 de abril del 2012, y otro de la última hornada, hecha pública en 27 de marzo de este año. En el primero de esos correos, fechado en octubre del 2007, Urdangarín comunica a Torres las gestiones que supuestamente la infanta ha hecho con el presidente valenciano, Francisco Camps, para que la fundación sucedánea de Nóos tuviera una base para un segundo barco español en la Copa América de Valencia. En el segundo correo, fechado en febrero del 2003, Urdangarín informa a su mujer de las gestiones que está haciendo con «clientes, colaboradores y amigos» para presentar en sociedad el Instituto Nóos.
3 ¿Qué otras pruebas hay contra ella por su participación en la fundación?
—La infanta fue vocal de Nóos, la fundación usada para expoliar fondos públicos, y lo fue entre el 2004 y 2005, los años en los que se cerraron los mayores negocios con las administraciones balear y valenciana. Según su marido, su figura era sólo decorativa y no participaba en los consejos ni estaba en el día a día de lo que ocurría en esa institución. Numerosos testigos han confirmado que apenas sí llegó a pisar la sede de Nóos. No hay forma de saber si Cristina tomó parte en las reuniones en las que se aprobaron las irregularidades porque no hay actas de esos encuentros, según el secretario de la fundación, Miguel Tejeiro. Eso sí, este responsable de Nóos, cuñado de Torres, confeccionó ‘ad hoc’ al menos una de las declaraciones de Hacienda de la infanta Cristina para que cuadrara con lo reflejado por su marido.
4 ¿Cómo le salpica Aizoon?
—Es el punto, quizás, más delicado. Es copropietaria de Aizoon, la inmobiliaria a la que fueron a parar 1,7 millones de euros por trabajos jamás realizados, buena parte de ellos de administraciones públicas. Como propietaria, recibió reparto de beneficios y participó en las juntas. Es más, Cristina de Borbón recibía cada semana desde las arcas de Aizoon pagos de entre 600 y 700 euros sin más concepto que «su factura». En esas mismas juntas, en las que sí que aparece su firma, entre otras cosas, se autorizó que Urdangarín defraudara facturando a la sociedad dinero que obtenía por sus trabajos profesionales como consultor. La hija de don Juan Carlos, además, fue titular de la primera cuenta que tuvo la inmobiliaria a su nombre. Al menos 600.000 euros usados en la reforma del palacete de Barcelona, del que la infanta es copropietaria, procedieron supuestamente de dinero público desviado a Aizoon.
5 ¿Recibió dinero directamente de la trama?
—En el sumario figura que, en una de sus cuentas privadas, no compartidas con su marido, recibió a su nombre 12.671 euros procedentes de Nóos Consultoría, una de las sociedades usadas para desviar dinero público. Por las cuentas que compartía con su esposo pasó buena parte del dinero desviado desde el Instituto Nóos.
6 ¿Entonces por qué no ve indicios suficientes la Fiscalía para imputarla?
—La Fiscalía Anticorrupción considera que todas estas pruebas son sólo indiciarias. Que sigue sin haber elementos consistentes de que la infanta fuera consciente de lo que hacía su marido, incluso que supiera que estaba usando el nombre de su mujer para conseguir un trato de favor. Es más —arguye— que no hay ningún dato que confirme que la duquesa tomó parte en las decisiones del Instituto Nóos, de su sucesora, la Fundación Cultura, e Integración Social, de Aizoon o de cualquiera de las sociedades que integraban la trama empresarial corrupta.