Más de 5.000 jóvenes decidieron cambiar de residencia el año pasado para irse, principalmente, a las grandes ciudades
La gente de León abandona
El INE desvela que cada día se van de la provincia entre tres y cuatro personas más de las que llegan

JUÁREZ
Ya se sabe que León tiene un clima brusco, que no brinda muchas posibilidades laborales o que las comunicaciones no son las deseables, pero tiene que haber otros muchos condicionantes nunca estudiados que estén provocando uno de los éxodos más preocupantes de la historia de la provincia. Cada día, una media de entre 47 y 48 personas abandonan León, por lo que el año pasado cambiaron de residencia un total de 17.408 ciudadanos. Pero sólo se instalaron aquí, y principalmente en la capital, 16.067 personas, es decir, 1.341 menos de las que se fueron. El saldo de las migraciones difundido esta semana por el Instituto Nacional de Estadística revela que la situación de León sólo es equiparable a provincias como Asturias, Badajoz o Jaén. El dato es aún mucho menos esperanzador cuando se resalta el hecho de que prácticamente una tercera parte de los que han decidido dejar la comunidad autónoma proceden de la provincia leonesa. La misma fuente, correspondiente a la estadística de variaciones residenciales 2002, señala que de las 17.408 personas que se movieron, un total de 10.318 se fueron a vivir a otro punto de la provincia, mientras que el resto se fue a otros lugares del país. Se marcharon, por orden cuantitativo, a Madrid, a Barcelona, a Asturias, a Vizcaya y a Valladolid, y en menor cuantía a las provincias mediterránea, que son los puntos de España que mayor población nueva absorben. En el momento más productivo Otro de los resultados más significativos de la encuesta es la edad de los que emigran: la mayor parte (5.386 de los 17.408) tiene entre 25 y 34 años, y el arco de edad entre los 16 y los 44 años -se trata del momento más productivo- supuso una pérdida de 11.187 habitantes, el 64,2% del total. Estas cifras siguen situando a León a la cabeza de la comunidad autónoma en la pérdida de potencial humano. De la provincia que más ciudadanos perdió después de León (Valladolid) se fueron 14.138, y de la siguiente (Salamanca), 11.290. A León llegaron, sin embargo, 5.749 ciudadanos de otras provincias. Y vinieron del extranjero otros 522, una de las mayores cifras registradas en el país en relación al número de habitantes. Este grueso son los emigrantes leoneses que un día salieron en busca de un futuro mejor al extranjero y ahora regresan, con o sin deseos cumplidos. Según las cifras del INE, la mayor parte de ellos se encontraban en América o en algún país de Europa, y son muy pocos los que retornan desde África, Asia y Oceanía, básicamente misioneros y voluntarios. Muchos llegan de pueblos La estadística arroja un pequeño matiz que tampoco puede pasar desapercibido: la mayor parte de los ciudadanos que se instalan en la provincia procede, casi en igual número, de otras capitales de provincia (5.643) y de poblaciones de menos de 10.000 habitantes, entre los que se incluyen los propios de León. Sólo se fueron siete extranjeros Al extranjero tan sólo se fueron 325 personas que hasta ahora residían permanentemente en la provincia leonesa. De ellos, 298 eran españoles y 27, extranjeros. Solamente siete personas que antes habían emigrado de su país a León volvieron el año pasado a su hogar. Por el contrario, cada vez se instalan más inmigrantes en León. Sólo en el 2002 se registraron en León 1.952 nuevas residencias, la inmensa mayoría de ciudadanos sudamericanos (1.120), seguidos de europeos (624). En este último caso resalta el dato de que 494 inmigrantes procedían de países de este continente pero no pertenecientes a la UE. Sin duda León sigue siendo una de las principales provincias receptoras de extranjeros con documentos. En Castilla y León sólo supera a la provincia Valladolid, que acogió la cifra récord de 3.586 inmigrantes sólo el año pasado. En tal sentido, León se encuentra a la altura de provincias como Zaragoza, Guadalajara o Álava. «La estadística de población sigue engrosándose por las nuevas residencias de inmigrantes, que aumentaron en 2.000 el año pasado» INE Estadística de Movimientos Migratorios