| Análisis | Las cesiones del PSOE |
Promesas, dinero y poder
Los socialistas dicen no haber aceptado un sistema igual al vasco pero prometieron más recursos para presidir la Generalitat y contar, incluso, con el voto de ERC para Zapatero
Como sucedía cuando Jordi Pujol negociaba en Madrid con Aznar o González, el dinero ha sido fundamental en la negociación entre Esquerra y PSC. De hecho, estos días cuando los portavoces de ambos partidos explican que el pacto no está cerrado se refieren siempre a los flecos en el nuevo modelo de financiación autonómica para Cataluña. Zapatero y el cupo vasco José Luis Rodríguez Zapatero, garantizó anoche que el pacto no incluye la implantación en Cataluña del sistema de cupo, el que funciona en el País Vasco y Navarra, consistente en que la autonomía lo recauda todo para entregar una parte al Gobierno central por los servicios comunes. «Pretende acercarse progresivamente al cupo», dijo Zapatero. Los socialistas han aceptado crear una Agencia Tributaria catalana, lo que comportaría recaudar los impuestos, pero no han aclarado hasta dónde van a llegar, aunque para ello necesitan una mayoría en el Congreso que no disponen. Gobierno de España Sobre las negociaciones tam-bién ha planeado la posibilidad de que ERC respaldase un hipotético gobierno de progreso en Madrid comandado por el PSOE, sobre todo si logra grupo parlamentario propio en marzo como anuncian las tendencias de las autonómicas y municipales. Para Zapatero la investidura de Maragall será el primer triunfo tras el rosario de sinsabores que comenzaron la misma noche electoral de las municipales de mayo. Se trata, también, de una apuesta arriesgada, pues el PP ya puso en marcha ayer mismo su campaña para utilizar el pacto con ERC como la mejor muestra de que los socialistas son un peligro para la unidad de España. Además, ahora CiU tiene las manos libres para pactar con el PP en Madrid. Incógnitas Tras la decepción de la noche electoral, el PSC ha mostrado una habilidad negociadora que ha podido incluso con la postura de CiU de aceptar prácticamente todo lo que pedía ERC, quizá bajo el convencimiento de que todo era una representación teatral con las cartas marcadas por un Carod muy cercano a Maragall. Todavía no se conoce el contenido exacto del pacto en dos cuestiones clave, la financiera y la del nuevo estatuto de autonomía para Cataluña, una iniciativa que contará con el respaldo del PSOE en Madrid.