No hace falta viajar a la Provenza: el vino rosado de León que triunfa en Bruselas y Londres
El vino rosado elaborado con esta uva autóctona de León conquista medallas en certámenes internacionales como el Concours Mondial de Bruxelles, plantando cara a los clásicos rosados de la Provenza

El vino rosado, símbolo de frescura y elegancia, vive un auge internacional que va más allá de la Provenza.
Cuando se habla de vino rosado de prestigio internacional, el imaginario colectivo viaja de forma automática al sur de Francia. La Provenza se ha convertido en el gran icono mundial del rosé: color pálido, estética sofisticada y presencia constante en las cartas de los restaurantes más influyentes del mundo. Sin embargo, en los últimos años, León ha empezado a romper ese monopolio simbólico con un rosado que no imita, sino que propone algo distinto y propio: el elaborado con uva Prieto Picudo.
Esta variedad autóctona leonesa, históricamente asociada a tintos con carácter, ha demostrado que en rosado ofrece una expresión sorprendente, fresca y con personalidad. El resultado son vinos que no solo convencen al consumidor, sino que han empezado a destacar en concursos internacionales de referencia, especialmente en plazas tan exigentes como Bruselas y Londres.
El rosado de Prieto Picudo que sitúa a León en el mapa internacional
Los rosados de Prieto Picudo han logrado algo poco habitual para una denominación todavía emergente: convencer a jurados internacionales en catas a ciegas en concursos de máximo nivel. En 2023 y 2024, varios rosados leoneses fueron galardonados en el Concours Mondial de Bruxelles, una de las competiciones vinícolas más reputadas del planeta, en la que compiten millares de vinos de más de 40 países. También han brillado en el Concurso Internacional de Lyon 2025, y en certámenes celebrados en Londres, como el International Wine & Spirit Competition (IWSC), compitiendo de manera directa con referencias consolidadas de Francia, Italia o Alemania.
Los premios llegan tras evaluaciones técnicas rigurosas que valoran el equilibrio en boca, la intensidad aromática y una acidez natural muy marcada, una de las grandes señas de identidad de la Prieto Picudo.
Ganar premios en mercados como el Reino Unido o Bélgica no solo certifica la exquisita calidad del vino, sino que otorga un valor reputacional difícil de cuestionar. En lugares como Londres, sede de la capital central del universo foodies y prosumidores, ofrecen un certificado de calidad universal de prestigio, y los vinos rosados de León ya están en el radar de algunos de los más grandes profesionales de la historia.
Nombres propios como Gurdos (Gordonzello), Esencia 33 (Meoriga), Vega Carriegos o Valjunco han emergido como referentes del rosado leonés actual.
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Patricia de la Torre
Un rosado con identidad propia, no una copia francesa
A diferencia del rosado provenzal, caracterizado por su ligereza extrema y su perfil casi etéreo, el rosado leonés de Prieto Picudo presenta un color más vivo, aromas intensos a fruta roja fresca y una boca con mayor recorrido. Es un vino gastronómico, pensado para acompañar comida y no solo para el aperitivo o el consumo estacional.
La clave está en la uva. La Prieto Picudo aporta una acidez natural elevada y una carga aromática que permite elaborar rosados expresivos sin perder frescura.