Diario de León
Publicado por
PEDRO VICENTE
León

Creado:

Actualizado:

A falta de una verdadera utilidad pública, como sería su conversión en una auténtica CámaraTerritorial que racionalizara el debate autonómico, el Senado ha sido siempre objeto de no poca utilización espúrea por parte de los dos principales partidos políticos, que, dado su sistema de elección, acaparan cerca del 90 por ciento de sus escaños.

Con frecuencia ha sido utilizado para proporcionar retiro dorado a viejas glorias, para dar salida a otros notables desubicados o prematuramente amortizados, o lo que es peor aún, para garantizar la condición de aforado a políticos expuestos a una eventual imputación judicial. A veces con el agravante de que el beneficiario de turno no tuviera la menor vinculación con su circunscripción electoral, como fue el caso de Luis Bárcenas, en su momento senador por Cantabria. Más descarado aún es lo del cupo de senadores designados directamente por los parlamentos autonómicos, utilizado como una especie de comodín para todo tipo de apaños y componendas internas. Si repasaramos la nómina que ha desfilado durante estos 30 últimos años por los dos escaños de que dispone el PP de Castilla y León, reconoceríamos de inmediato toda la casuística antes apuntada. Y ello a pesar de que desde la llegada de Juan José Lucas, que lleva once años apalancado en uno de esos escaños, la rotación se limita sólo al que actualmente ocupa la ex vicepresidenta de la Junta y ex consejera de Medio Ambiente, María Jesús Ruiz.

En el PSOE de Castilla y León, que sólo dispone de un escaño, su utilización ha sido más comedida. Chirrió en su momento que, al llegar a la secretaría autonómica, Ángel Villalba, desalojara de forma abrupta al histórico Octavio Granado más tarde repescado por Zapatrero como secretario de Estado de la Seguridad Social. En descargo de Villalba cabe aducir que en ese momento todavía no había sido elegido procurador de las Cortes.

Dicho atenuante no lo tuvo Óscar López, quién, nada más llegar a las Cortes de Castilla y León, añadió el escaño del Senado a la portavocía del grupo socialista en el Parlamento autonómico. Pero lo que ya riza el rizo es que, habiendo renunciado a esa condición de senador al ser nombrado en 2012 secretario de Organización del partido, ahora se disponga a recuperarla, naturalmente previa renuncia de quién le relevó, Iban García del Blanco.

López necesita ese escaño para ser el nuevo portavoz socialista en el Senado, que es la vía de escape elegida tras detectar que la militancia de Castilla y León no está por la labor de elegirle otra vez secretario autonómico y candidato a la presidencia de la Junta. El caso es doblemente lamentable, ya que, a la utilización espúrea de ese escaño, se añade, para mayor inri, el apaño de compensar a García del Blanco con la secretaría de Cultura de la nueva ejecutiva federal. ¡Menos mal que Pedro Sánchez traía aires de regeneración interna en el PSOE…!

tracking