Diario de León
Publicado por
FUERA DE JUEGO. CARLOS FRÁ
León

Creado:

Actualizado:

Siempre se nos asegura que en las elecciones estadounidenses nos jugamos mucho todos los habitantes del Planeta y que quizá por ello deberían darnos la oportunidad de votar. Probablemente el resultado sería diferente, porque los puntos de vista son muy distintos y especialmente entre los europeos y los que decidirán hoy quién será el sucesor de Obama. Como la información que nos llega acaba filtrada por los parámetros de este lado del Atlántico a uno le cuesta discernir hasta qué punto es real la posibilidad de que Donald Trump pueda ganar las elecciones.

Personalmente me tomaré su derrota como el mejor ejemplo de que la sociedad progresa. Hace cien años el mundo se sometió a los odios y a los miedos, que auparon al poder a personajes fascistas y comunistas, a dictadores de todo tipo que en algunos casos —como el español— costó décadas dejarlos atrás. Por ello la caída de Trump puede ser el primer paso para empezar a superar tanto populismo y tanto ‘neocasposismo’ como se nos ha ido aupando aprovechando la crisis —en sus más variados frentes— vendiendo bilis y recetas milagrosas fáciles. Pero el problema también estaba en que enfrente había muy poco que rascar. Vivimos tiempos de marcas blancas en política. Lo saben bien en Estados Unidos, donde la mayoría de los ciudadanos preferiría dejar hoy desierto el ‘premio’.

En un momento de tanto reto a nivel español, europeo e incluso mundial nos encontramos con que el redil se nos ha llenado de ‘fontaneros’ de la política, de profesionales de bajo perfil que se sustentan en ser los mejores en el arte de la supervivencia. Y con esa despensa de marcas blancas es muy complicado hacer un menú de primera.

La derrota de quienes nos toman por tontos debe empezar con Trump, pero también con esos otros que recuerdan a los vendedores de bálsamos de mercadillo, desde unas carretas que apestan a todo tipo de podredumbres conocidas.

Sembrar miedos, muros y fobias da votos. Lo saben los ultras de aquí y de Grecia, de Francia o Alemania, o de Bélgica y Hungría. Pero cuando uno rasca se encuentra con figuras que no dan para más. Ese Trump ofrece el rostro perfecto para aquel que era feliz al pasarse los días con una tiza pintando en una plaza de toros.

Necesitamos que vuelvan los pata negra para recuperar consistencia.

tracking