LEONESES POR EL MUNDO | ESTADOS UNIDOS
Entre la trompeta y la geografía
Mauricio Velasco. estudiante. Leonés, de 23 años, está cumpliendo su sueño de terminar la carrera de Geografía en Estados Unidos a la vez que perfecciona una de sus mayores aficiones, participar en una banda de música.
«Todavía no me he acostumbrado, ni me acostumbraré, a la comida norteamericana, mucho más rápida y de peor calidad. Por eso todos los días cocino comida española e, incluso, he intentado introducirla entre mis amigos aunque he de reconocer que no he tenido éxito». Así explica Mauricio Velasco, estudiante universitario de Geografía lo que más extraña de su León natal: «el chorizo, el salchichón, la cecina y el cocido leonés y, cómo no, el calimocho».
Mauricio es un estudiante universitario que actualmente se encuentra cursando su último año de Geografía en Green Bay, una ciudad del estado de Wisconsin, en Estados Unidos. «Decidí marcharme de León para estudiar asignaturas más técnicas, enfocadas al planeamiento urbanístico así como a la ordenación del territorio y a los sistemas de información geográficas, además de para aprender inglés y conocer el estilo de vida norteamericano», apunta este leonés que aterrizó en Green Bay el pasado 28 de agosto.
Mauricio asegura que su día a día es «igual» que en León en lo que a horario de clases se refiere, aunque éstas son «completamente diferentes» puesto que están enfocadas sobre todo a la práctica y no tanto a la teoría «por lo que el concepto de estudio cambia radicalmente del sistema educativo universitario en León».
No obstante, lo que más ha llamado la atención de Mauricio ha sido el campus universitario: «Las clases están equipadas con buenos proyectores táctiles, altavoces y buenas butacas. El gimnasio y las instalaciones deportivas son inmejorables. Además, todos los edificios están comunicados para no tener que salir nunca del recinto ya que las temperaturas en invierno son muy frías y las copiosas nevadas son muy frecuentes», asegura.
«Culture shock». A pesar de que a Mauricio le ha gustado «el trato recibido», no ha podido evitar sufrir «lo que se conoce como ‘culture shock’ o, en su versión española, choque cultural». Y es que «cuando llegas a un país tan diferente es inevitable sentirte, en cierta manera, un poco desubicado», declara este estudiante de Geografía.
En este aspecto Mauricio destaca, además de la comida, la cantidad de grupos religiosos que existen en Green Bay, aunque «la mayoría de la población es cristiana metodista».
El saludo es otro de los puntos clave que más le ha extrañado. Y es que asegura que la gente «es muy fría». «No se dan besos. Basta con levantar la mano tanto para saludar como para despedirse de alguien».
Apunta, además, que «a pesar de que los norteamericanos siempre están dispuestos a ayudarte en cualquier cosa, cuando se trata de hablar sobre temas familiares o, simplemente contarles algún aspecto afectivo personal se evaden de la realidad y no te ayudan en nada en absoluto».
Sin embargo, Mauricio se encuentra «realmente entusiasmado» con su participación en la banda de música Phoenix Pep Band, en la que toca durante todos los partidos de baloncesto para animar a su equipo junto con la mascota y el grupo de chicas animadoras o «cheerleaders».
Las tapas del Húmedo. Este estudiante se suma a la mayoría de leoneses que se encuentran afincados fuera de España a la hora de reconocer que una de las cosas que más echa de menos de su ciudad natal son las tapas del barrio Húmedo.
«Ir paseando por la calle y entrar en un local a tomar una caña con una buena tapa, como la típica morcilla, una croqueta o un pincho moruno es algo que echo mucho de menos», apunta Mauricio Velasco.
«Aunque también tengo ganas de volver a León para poder salir de fiesta hasta las tantas ya que en Green Bay los pubs cierran a las 03.00 horas y en el campus no se pueden hacer fiestas hasta más tarde de las 23.30 horas», concluye este leonés.