La 'incómoda' charla de Turiel para el Ayuntamiento de León sobre los peligros de la transición energética
El departamento que tramitó la cesión del salón ordenó quitar los logos municipales de la cartelería cuando vio el contenido y al finalizar la charla un policía advirtió de que tendrían haber desalojado por superar el aforo

Un policía local habla con Antonio Turiel y Antonio Liébana, cuando la charla estaba a punto de terminar.
El científico leonés Antonio Turiel 'petó' el salón de actos del Ayuntamiento de León, en la calle Alfonso V, para escuchar su charla sobre 'La transición energética y sus peligros: De la renovable eléctrica industrial al biogás y la biomasa'.
Con las 212 butacas ocupadas y unas 30 o 40 personas de pie, además de otro medio centenar que quedó fuera tras colgarse en cartel de aforo completo diez minutos antes de las 19.00 horas, la expectación por escuchar a este investigador y divulgador del cambio climático y la crisis energética por el agotamiento y los efectos nocivos de los combustibles fósiles desbordó todas las expectativas de la organización.
La Coordinadora de Defensa del Territorio y la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (Arba) han señalado en una comunicación que "a media charla, aprovechando que alguien salió, se debió de colar más gente que seguía en la calle (lloviendo), lo cual no es nuestra responsabilidad".
"Suponemos que a estas alturas", la Corporación municipal en pleno ya sabía del éxito de la convocatoria y del debate que se estaba produciendo dentro sobre los múltiples mierdaproyectos que se están repartiendo por todo el territorio (hidrógeno verde, incineradoras de biomasa, biogás, pantanos reversibles, baterías, fotovoltáica, eólica, acuíferos...)".

El salón de actos del Ayuntamiento de León a rebosar en el comienzo de la charla.
Lo sorprendente fue que en el momento de las conclusiones un policía subió al estrado para "advertirnos del posible desalojo del acto" debido a que se había sobrepasado el aforo.
Las entidades organizadoras creen que la incomodidad del Ayuntamiento de León con este acto ya había sido manifiesta en los prolegómenos de la conferencia. Según comentaron a este periódico, al elaborar el cartel de la charla los servicios municipales correspondientes indicaron que debían de incluir los logos del Ayuntamiento de León y Cuna del Parlamentarismo, como es habitual.
Tras cumplimentar este requisito, remitieron el cartel al negociado correspondiente con una sorprendente respuesta. Debían retirar los logos del Ayuntamiento de León y Cuna del Parlamentarismo, una decisión que la organización interpretó como una forma de desmarcarse del acto por abordar temas como el polémico proyecto de biomasa, aunque no entienden que una institución que representa a toda la ciudadanía excluya de su representación institucional a quienes disienten.
Además, "nos advirtieron de que en próximas ocasiones tendríamos que pagar por el alquiler de la sala", señaló Antonio Liébana, uno de los responsables de la organización. Habitualmente las asociaciones y colectivos son exonerados de esta tasa en atención a su interés social y público.
En la presentación previa a la charla, una representante de la organización dio las gracias al Ayuntamiento de León por la cesión de la sala y se hizo un llamamiento a que se abra un debate sobre los proyectos que se tramitan en León en relación con la transición energética.
"Queremos lanzar una propuesta a todos los partidos políticos, sindicatos, universidad y resto de colectivos sociales, para la apertura de un amplio debate científico, sin exclusiones, para que se puedan conocer los pros y contras de las decisiones que se están tomando en los últimos años en nuestra tierra y que en algunos casos están provocando daños irreversibles en el medio ambiente", señaló Belén Arranz Sanz.
"Creemos que decisiones que van a condicionar el futuro de nuestra tierra, de nuestros bosques, de nuestros ríos, en definitiva de nuestro territorio, deben de estar tomadas con la mayor participación democrática posible de la población, incluso con consultas ciudadanas si es necesario", añadió.
"Nuestro futuro no puede quedar en manos de una minoría o de intereses al margen del bien común", concluyó.