Sobreseído provisionalmente el caso de la desaparición de Maritrini y su bebé de 13 meses a los que buscaron en León
El juzgado de Gijón decreta el archivo provisional aunque las fuerzas de seguridad continuarán con la investigación para buscar nuevas pistas

El Juzgado de Instrucción número 4 de Gijón ha decretado el sobreseimiento provisional de la causa abierta por la desaparición, en 1987, María Trinidad Suardíaz (conocida como Maritrini) y su hija Beatriz, de trece meses, tras no hallarse sus cadáveres en la balsa de Berbes (Ribadesella), donde se centraban las últimas sospechas de la investigación
Según publica El Comercio, el archivo es provisional, por lo que la causa podrá reabrirse si aparecen nuevas pruebas o pistas. La Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría de Gijón no da por cerrada la investigación y continuará realizando gestiones y averiguaciones para intentar esclarecer el paradero de la madre y la hija.
El caso, que permaneció prácticamente olvidado durante años, fue impulsado años después por la propia UDEV de Gijón, que determinó que no se trataba de una ausencia voluntaria. Las sospechas se centraron desde el principio en Antonio María Da Silva, conocido como ‘el portugués’, marido de Maritrini y padre de la niña, un hombre con antecedentes de contrabando, carácter violento y cuyas explicaciones sobre la desaparición resultaron vagas e inconexas.
Diario de León ha seguido de cerca la investigación en los últimos meses. En diciembre de 2025, el periódico informó detalladamente de la intensa búsqueda realizada por la Policía Nacional y la Unidad Militar de Emergencias (UME) en la balsa de la antigua mina de espatoflúor en Berbes. Durante tres jornadas se extrajeron toneladas de lodo y agua con la esperanza de localizar los vehículos que, según testigos, ‘el portugués’ habría arrojado al fondo. Solo se recuperó una furgoneta sin relación con el caso, y los restos de Maritrini y Beatriz no aparecieron.
Previamente, en 2016, ya se había inspeccionado la vivienda de Matadeón de los Oteros (León), donde la pareja residía por temporadas. Allí se levantó el suelo y se registró un sótano, tras las declaraciones de vecinos que habían visto al marido fabricando cemento. Tampoco se hallaron restos. La investigación ha revelado que la casa que ocupaban en Berbes quedó abandonada de forma precipitada, con ropa, documentación, juguetes y una cuna con sábanas aún puestas. Bajo el suelo de un almacén adyacente se encontró un zulo vacío. Actualmente, Antonio María Da Silva, octogenario, reside en una residencia de mayores de Zamora, donde agentes de la UDEV le han interrogado en varias ocasiones. Sus versiones han sido cambiantes y poco creíbles, según los investigadores.La denuncia formal la presentó en 2002 el hermano de Maritrini, quince años después de que madre e hija se esfumaran sin dejar rastro.
El sobreseimiento provisional dictado ahora por el juzgado de Gijón deja la puerta abierta a nuevas actuaciones, mientras la Policía mantiene activa la búsqueda de respuestas en un caso que lleva casi 39 años sin resolver.