De campamento en la ciudad
El alcalde de León, Mario Amilivia, inaugura el campamento urbano de verano en el parque de Quevedo, que busca ayudar a los padres que no pueden ocuparse de los niños en julio

Pablo
Antes de la llegada del regidor de León los cincuenta niños repasan en el parque las canciones y coreografías que tenían ensayadas para él. Al aproximarse las 12.00 horas los pequeños con edades comprendidas entre los 8 y 14 años se organizan por orden alfabético en fila de dos. Se dirigen hasta la entrada del parque de Quevedo y se sientan en el suelo. Esto duró poco ya que cuando llegó Amilivia se levantaron para mostrar, dirigidos por un monitor, sus coreografías. Tras el desparpajo de los niños el alcalde bromeó con ellos y les saludo afectivamente. Luego repartió gorras regaladas por los comerciantes de la zona agrupados en Aclo a cada niño. Informó que el campamento tiene por objetivo apoyar a los padres en el cuidado de sus hijos durante las vacaciones. Por su parte el alcalde también recibió lo suyo ya que una niña le gritó con toda naturalidad: «¡Mario, eres mi preferido!» Otro niño llamado Carlos, al final de la reunión, se acercó a él y le contó que era su cumpleaños. Mario Amilivia pidió que les hicieran una foto y el resto de la tropa le cantaba el cumpleaños feliz. El campamento urbano, organizado por el Ayuntamiento de León, está dividido en dos turnos de quince días desde las 9.30 hasta las 20.00 horas. El primero del 1 al 15 de julio y el segundo la primera quincena de agosto. Cuentan con 100 plazas para cada turno y todavía está abierto el plazo para apuntarse. Los niños podrán disfrutar de una gran variedad de actividades entra las que se encuentran visitar el Musac, el Ayuntamiento, el Museo Jurásico de Asturias, la Candamia, excursiones a la zona del Torío, comer en piscinas municipales, pasar una día en la playa y divertirse con juegos populares y tradicionales. El precio del campamento es de 115 euros. El personal que los dirige es de la empresa Guheko y está formado por una coordinadora y cinco monitores. Ana Navarro es una de las monitoras que dirige a los niños. Estudia pedagogía y es su segundo año como monitora. Cuenta que el objetivo del campamento es pasarlo bien mediante rastreos, gincanas y demás. Una de las niñas que disfruta de las actividades es Beatriz Martínez, de once años. Es sus tres años ha hecho muchos amigos que también repiten. La inauguración finaliza con el alcalde en el centro de una foto de grupo. Aunque luego se hicieron muchas, ya que no le dejaban marchar. Llega la hora de irse y de nuevo les organizan en fila junto al compañero que tienen asignado bajo la amenaza de quien no lo haga no se baña.