Quentin Tarantino reivindica la figura de Pedro Almodóvar en EE. UU.: «Me duele reconocerlo, pero no se habla lo suficiente de él»
El aclamado director norteamericano alaba la maestría del cineasta manchego, destacando su indiscutible peso autoral y una capacidad única de reinvención que, a su juicio, no recibe el reconocimiento justo al otro lado del charco

El premio a mejor guion se lo ha llevado Tarantino por la película 'Django desencadenado'. AFP
La admiración mutua y los cruces de elogios entre grandes nombres de la industria del séptimo arte siempre dejan titulares llamativos, pero pocas veces con la contundencia con la que Quentin Tarantino suele referirse al cine de Pedro Almodóvar. El director de cintas icónicas como Pulp Fiction o Érase una vez en Hollywood ha vuelto a poner sobre la mesa su profunda devoción por el realizador manchego, lamentando públicamente la falta de estatus y valoración que este sufre, según su criterio, dentro del sistema cultural y cinematográfico de los Estados Unidos.
Durante diversas reflexiones sobre los grandes autores contemporáneos que firman tanto sus propios guiones como sus puestas en escena, Tarantino señaló que el público y la crítica estadounidense suelen obviar con demasiada frecuencia el peso histórico de Almodóvar. Para el cineasta estadounidense, el creador español es un valor seguro gracias a la solidez de sus libretos y a un sello personal inconfundible. «Es un director fantástico [...] Sus guiones son maravillosos y nunca da la impresión de ser la misma película una y otra vez», reconoció, diferenciándolo de otros autores visuales de los que el espectador termina por desgastarse con el paso de los años.
3DJuegos
Más allá del análisis de su filmografía reciente, la fascinación de Tarantino por el universo almodovariano se remonta a sus años de juventud trabajando en un videoclub, época en la que títulos tempranos como Matador (1986) supusieron toda una revelación transgresora para él. El director estadounidense ha recordado en numerosas ocasiones cómo aquel cine atrevido, que combinaba sin complejos la provocación, el humor negro y una visceralidad muy particular, le sirvió de inspiración directa para atreverse a romper las normas convencionales de la industria en la década de los noventa.
De este modo, la voz de Quentin Tarantino vuelve a erigirse como uno de los altavoces internacionales más firmes del cine español, recordando que, aunque las fronteras geográficas a veces diluyan el impacto de las obras maestras extranjeras, el talento sinérgico y desbordante de figuras de la talla de Pedro Almodóvar trasciende cualquier barrera comercial.