La campaña «5 al día» se desarrolla en quince centros educativos de la provincia leonesa
El consumo de frutas y hortalizas tendría que aumentar un 10% al día
Sanidad advierte de que el 16% de la población de 12 a 16 años padece obesidad

«¿Sabías que dar calabazas significa suspender un control o que alguien no quiere ser tu novia o tu novio?». El popular dicho, que alude a la calabaza como símbolo de la frustración y la decepción «por ser de gran tamaño, pero pesar poco y estar vacía», es uno de los recursos que utiliza la campaña «5 al día» que se desarrolla en mil colegios -quince de León- para difundir la necesidad de consumir al menos cinco raciones de frutas y verduras al día si se quiere mantener una dieta sana y equilibrada. Actualmente, la mayoría de los niños consumen una o ninguna pieza de fruta al día, lo que, en opinión del presidente de la Asociación Cinco al Día, Joaquín Rey, «es preocupante». Tanto como el hecho de que el 16% de la población de 12 a 16 años tenga obesidad en España, un dato que aportó ayer el subdierector adjunto de la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y Consumo, Miguel Ángel Royo, en la jornada informativa sobre los hábitos de alimentación. Juegos, recetas para hacer en familia, humor y concursos sirven de cauce para mostrar a los escolares las propiedades de la fruta y las hortalizas cuyo consumo debería incrementarse en un 10% al día si para evitar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes. Sin embargo, la tendencia de los últimos años ha sido precisamente la inversa. Según el presidente de la Denominación de Origen Cereza del Jerte, Jesús Martín Fraile, la ingesta de frutas y hortalizas entre la población española cayó un 20% entre 1992 y 1999. La asociación Cinco al día pone a disposición de los centros educativos que se suman al programa materiales para que los niños y las niñas sepan, por ejemplo, que el agua es el componente fundamental de frutas y hortalizas -más del 75% de su peso y del 90% en casos como el melón, la sandía, el calabacín y el pepino»- o que a pesar de ser escasas en proteínas -del 1% al 5% de su peso-, hidratos de carbono -menos del 10%- y grasas -menos del 1% de su peso-, poseen importantes niveles de fibra, tanto insoluble como soluble. Los jóvenes van a saber que el color, el aroma y el sabor de las frutas y hortalizas es responsabilidad de unas sustancias llamadas fitoquímicos o fitonutrientes que se relacionan en muchos casos con la prevención y tratamiento de enfermedades. En este sentido, la asociación Cinco al Día hace hincapié en que «en ningún caso el consumo de frutas y hortalizas puede ser reemplazado por preparados farmacéuticos». Muchos de los fitoquímicos están aún por descubrir y otros no funcionan sino asociados a otras propiedades de los alimentos vegetales. Las frutas y hortalizas son ricas, además, en minerales, especialmente en potasio y magnesio, aunque pobre es sodio. Contienen pequeñas cantidades de calcio y hierro, especialmente verduras de hoja como las acelgas y las espinacas. Sin embargo, no son buenas fuentes de estos nutrientes, ya que por un lado contienen oxalatos, que con el calcio forman oxalotocálcico, un complejo que impide la absorción de mineral en el intestino; el hierro se da en forma «no hemo», por lo que se absorbe pobremente, pero ssu principal punto a favor es la riqueza en vitamina C, que facilita la asimilación de hierro. También son ricas en vitamina B1, B2 y niacina, asícomo carotenos para transformar la vitamina A.