miércoles. 06.07.2022
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Todos los productos de alimentación han subido por el aumento de los costes y la huelga de transporte. RAMIRO

El alza continuada de precios que soportan familias y empresas de León desde el pasado verano ha dejado de ser un problema acotado al coste de la luz para convertirse en una merma de poder adquisitivo en prácticamente todos los productos y servicios de los que se abastecen los españoles en su vida diaria. 

León está a la cabeza como la provincia más inflacionista de España, junto con Toledo. La vida se ha encarecido en un año el 9,6%, según el IPC que publica el INE y que muestra un crecimiento histórico, el más pronunciado desde que hay registros estadísticos de este tipo. Todo viene motivado, principalmente, por el aumento de los precios de la electricidad y los combustibles, que tienen al tejido productivo entre las cuerdas por unos sobrecostes difíciles de absorber.

De todas formas en ninguna otra provincia del país aumentaron tanto. Solo Toledo, con una décima arriba, tiene peores datos, más allá de que ningún territorio se libra de esta espiral inflacionista que no parece coyuntural y que, seguramente, vaya a más por la invasión de Ucrania por parte de Rusia, de donde procede buena parte del gas que se consume en Europa. De momento, en León la electricidad, el gas y otros combustibles valen hoy un 61,3% más que hace doce meses, cuando arrancó esta escalada de precios sin precedentes.

También influye la huelga del transporte y los problemas de suministro, pero la escalada de la inflación, en máximos históricos, empezó hace tiempo. Ha subido casi todo. El alza se aviva desde enero de 2021, cuando la deflación heredada del último mes del año anterior, en el que había bajado un 0,8%, devino en un 0,1. Desde entonces, la tendencia se ha animado hasta alcanzar el máximo histórico de febrero de este 2022. El descontrol afecta a toda la cesta de la compra, contaminada por la explosión de la factura de la electricidad, el gas y los combustibles, según los datos del INE. 

En este podio en el que León encuentra espejo en Toledo o Huesca, frente a los crecimientos más moderados de grandes poblaciones como Madrid, Barcelona o el País Vasco, que presentan dos y tres puntos menos de subida del IPC, apenas se encuentra media docena de subgrupos, dentro de los 41 que configuran el indicador, en los que se atisbe una bajada interanual de los precios en la provincia.

Los equipos audiovisuales, fotográficos y de procesamiento de información, que ceden un 3,9; el suministro de agua y otros servicios relacionados con la vivienda, un 0,5; los equipos de telefonía y fax, un 5,7; los servicios de telefonía y fax, el 0,3; los productos, aparatos y equipos médicos, un 0,1; y los servicios de transporte, otro 0,1% son una rareza. 

Frente a estas excepciones aparece un listado prolijo del que tiran con violencia los precios de la electricidad, los combustibles y el gas. La factura de la luz, llenar el depósito del coches o abonar el recibo del gas para la calefacción marcan un incremento interanual en León del 61,3%, un punto por encima de la media nacional. Al rebufo aparece como segundo subgrupo con mayor incidencia el coste de la utilización de vehículos personales, que asciende un 17,7%, también con ventaja sobre el resto del territorio nacional, y tira del grupo agregado de productos de transporte hasta el 13,1%. Por debajo quedan los servicios financieros, que sufren un empujón de un 10,6%.

Un crecimiento desbocado

Pero el arreón no se queda tan sólo en la luz y los combustibles, acostumbrados a acaparar en los últimos meses el escaparate. El comportamiento se extiende al resto de la cesta de la compra con mayor incidencia incluso que en la media nacional. Se puede comprobar en los productos de alimentación, que suben un 7,6 frente al 5,3 de España, y a la restauración y comedores, que presenta un comportamiento al alza del 4,7, más allá del 3,2 del conjunto de las provincias españolas.

No ceden tampoco las bebidas alcohólicas, con un 2,8 frente al 2,2 medio, las no alcohólicas, con un 6,3, uno por encima, o el tabaco con un 2,3% de crecimiento. El coste del vestido también se distancia de la media nacional, con un 7,2 frente al 3,5, y del calzado, con 7,7 comparado al 3,8 de España, a pesar a la bajada del 8,1 en lo que va de año. 

El contexto repercute en todo: en el alquiler de vivienda, que sube un 1,3; en conservación y reparación de la vivienda, un 6; en aparatos domésticos, un 3,8; en efectos personales, un 5,7; en muebles y accesorios, alfombras y otros revestimientos de suelos, un 9... El coste de la vida en León no para de subir.

¿Cuánto ha subido la cesta de la compra en León?