La falta de empleo lleva a 600 leoneses a pelear por 27 plazas en el Ejército
Las bases leonesas siempre tienen demanda, frente a otras provincias que no cubren las plazas

Una compañía del Ejército de Tierra en Conde de Gazola durante el último acto de Santa Bárbara.
El empleo es una oportunidad y frente a otras provincias con mayor tejido industrial y mayor oferta laboral, en León convertirse en militar sigue siendo una salida profesional atractiva. Pese al contexto geopolítico o la demanda de un salario más alto, que frenan a muchos a entrar en el Ejército —además de que es preciso hacer carrera y ascender para dar el salto más allá del contrato hasta los 45 años— los leoneses siguen apostando por hacerse un hueco en las Fuerzas Armadas y conseguir un empleo estable.
En León son cerca de cuatro mil los soldados que se reparten en las bases militares, con el grueso de ellos en Conde de Gazola, del Ejército de Tierra, que también tiene otro acuartelamiento en Astorga, Santocildes. Después, está la Academia Básica del Aire y del Espacio, uno de los centros formativos con mayor tirón a nivel nacional. La Subdelegación de Defensa o Almansa, son otros reductos para el empleo militar en León.
En 2025 se convocaron para León 27 plazas para tropa a las que se presentaron cerca de 600 personas, la mayoría de ellas de la propia provincia, aunque también con presencia de asturianos, que optan a estas vacantes por la proximidad. El gran tirón lo tienen las plazas del Ejército del Aire y del Espacio, lo que suele elevar la nota de corte para acceder al puesto (por encima del 7), además de que no suelen tener una oferta muy amplia. Pese a todo, el año pasado de las ocho que salieron en el segundo ciclo todas eran para la Base Aérea de León y de las 19 de la primera convocatoria, diez eran para el Ejército de Tierra y las nueve restantes para el Aire y el Espacio.
Una situación que contrasta a nivel nacional, donde incluso el Observatorio de la Vida Militar, que depende de las Cortes, ya ha advertido de que pese al incremento en el gasto en Defensa existe un claro desinterés en la sociedad por ingresar en las Fuerzas Armadas, al que que inciden a través de la constante caída de la ratio de los aspirantes por plaza en las convocatorias que se lanzan cada año. En la última, fueron más de cuatro mil vacantes a nivel nacional y se espera que este 2026 salga un número similar.
En el primer ciclo, con 19 plazas, tan sólo superaron todas las pruebas 20 jóvenes, con lo que uno tuvo que elegir destino fuera de León. En el segundo, con tan sólo esas ocho plazas para el Ejército del Aire y del Espacio, a las que se postularon 290 aspirantes, los aprobados fueron 45. Fuentes de la Subdelegación de Defensa en León inciden en que las plazas que salen para León «siempre se cubren sin problemas» para concretar que la mayoría de los que se postulan a las pruebas, que se organizan desde el área de reclutamiento de la subdelegación «son de León o como mucho, de las proximidades».
La conversión del Aeródromo Militar de León en Base Aérea da esperanzas al aumento de vacantes, ya que permitirá recuperar a la instalación militar su capacidad operativa con el desembarco del Grupo 24, que se dedicará exclusivamente al Sistema Remotamente Tripulado de Altas Prestaciones, el dron conocido por el acrónimo Sirtap. Además, de la presencia del Ejército de Tierra y el del Aire y del Espacio, en la base Conde de Gazola también está un batallón de la Unidad Militar de Emergencias, que está integrado actualmente por medio millar de soldados. Está previsto que en breve la UME crezca con un centenar más de soldados, que conformarán la unidad especializada de drones, la Udrume, que pese a tener su base de operaciones en Ferral del Bernesga dependerá orgánicamente del Batallón de Transmisiones de Torrejón de Ardoz.
León es la provincia con más mujeres dentro del personal militar de carrera y en el informe del Observatorio de la Vida Militar se precisa que más de 62% de los soldados que trabajan en las tres bases leonesas son, precisamente, de la provincia.