El fuego de Castrocalbón llegó a devorar 4.000 hectáreas cada hora

El viento complicó ayer por la tarde de nuevo las tareas de extinción de los 18 incendios que se dieron en distintos puntos de la provincia, 10 de ellos aún activos. Aunque los más grandes han podido controlarse, y los habitantes de 17 pueblos pueden volver ya a sus hogares, otros han sido confinados, sobre todo por el humo. La previsión apunta de nuevo hoy complicaciones meteorológicas

Efectivos de la UME trabajan en uno de los incendios de la provincia de León ayer.ume

León

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De nuevo las condiciones meteorológicas de la tarde de ayer complicaron la extinción de los incendios que salpican la geografía leonesa, unos arrastrados desde el fin de semana y otros surgidos en las últimas horas. El fuerte viento reavivó algunos frentes, aunque los fuegos técnicos realizados desde la noche del miércoles en los más virulentos lograron detener los avances. León estaba anoche pendiente de 18 incendios en distintos puntos, diez de ellos se daban por controlados, y otros ocho seguían activos y preocupa su evolución.

En un momento en el que se asegura que el incendio iniciado en Molezuelas y que pasó a León (Castrocalbón) es ya el más grande desde que hay registros en España, desde 1968. Los primeros datos de la Junta de Castilla y León hablan de 31.500 hectáreas calcinadas, aunque matizan que los incendios no sólo se miden en extensión, sino en el daño que causan. Y este ha sido de los más voraces.

Según explicó anoche el delegado de la Junta en León, Eduardo Diego, hay que poner en valor también que el fuego se haya controlado en pocos días, entre el lunes y el miércoles, tendiendo en cuenta su extrema virulencia. Llegó a avanzar a velocidades de 4.000 hectáreas por hora, y eso desbordaba al operativo.

En la parte positiva, ayer se autorizó la vuelta a sus hogares de los vecinos de 17 localidades del incendio en el sur de la provincia (se aprobaron once por la mañana y siete por la tarde), y se espera que hoy puedan regresar más. La Subdelegación comunicó este viernes el realojo de otras 400 personas. Ayer se registraron algunas reproducciones de fuego pero está controlado, y los trabajos se centran en la Valduerna. En todo caso, (ha mejorado considerablemente).

También pueden volver los vecinos de Llamas de la Cabrera, aunque finalmente el incendio de Yeres se ha unido a este. En Santalavilla pueden volver, pero estarán confinados; y se levanta el confinamiento de Pombriego, tras la realización de un cortafuegos que ha frenado el avance de las llamas.

Sigue estando en todo caso en nivel 2, y aunque no hay riesgo para la población se sigue trabajando en Ferradillo y Voces, donde esta noche se empleará a fondo el operativo para que no llegue al valle de Noceda.

En el incendio iniciado en Barniedo de la Reina, se ha confinado a la población de Llánaves y Portilla, por el humo porque no hay peligro de que llegue el fuego. El operativo trata de que el fuego no se extienda y pueda afectar al Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre. Los fuertes vientos en la zona tan alta han hecho que las llamas avanzaran de forma muy rápida, aunque al final van en dirección al arroyo. Se utilizan medios aéreos, y también maquinaria pesada terrestre.

Entre los fuegos que comenzaron ayer por la tarde fue «muy preocupante» el que afecta a Puente Almuhey, ya que se desarrolló cerca de un gran pinar de 5.000 hectáreas, muy importante de la provincia. «Se ha trabajado con rapidez, ha de controlarse durante la noche», explicó Diego.

El incendio de Anllares sigue en nivel 2, y vivió ayer momentos complejos, que llegaron a cortar el acceso por la carretera de Valdeprado. Una vez más, se valoró la evacuación de esta población, aunque finalmente no se llevó a cabo. Se llevaron a cabo fuegos técnicos en los dos flancos de avance del fuego.

Complicado también el incendio de Fasgar ayer tarde, que avanza hacia Salientes, y sobre el que se han practicado fuegos técnicos para frenarlo. Como el de Orallo, en nivel 1, controlado y sin peligro para la población.

En la mañana de este viernes, se ha procedido a la evacuación de los 300 vecinos de Salientes.

Por lo que se refiere al resto de los incendios desatados en los últimos días, se dan por controlados el de Pardesivil, Paradiña, Vega de Valcarce, Paradiña, Sésamo, Filiel, Laballos, Cármenes y Olleros de Sabero.

Frente a esta situación, y la que afecta en conjunto a Castilla y León y al resto del país, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, subrayó que, «cuando las circunstancias meteorológicas nos dan tregua, los operativos responden y controlan los incendios». A su juicio, «el problema no es de los operativos, de falta de medios aéreos o terrestres, sino de las circunstancias meteorológicas que están asolando a Castilla y León, al 80 por ciento de España, a Portugal y hace unos días a Francia». «Tenemos que hacer un análisis más en profundidad para prepararnos porque esto va a ir a más en los próximos años».

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El delegado de la Junta en León explicó ayer que ya se estudian fórmulas para dar una solución habitacional a las personas que hayan perdido su residencia habitual en los incendios, aunque primero habrá que hacer un balance. Entre ellas, utilizar las viviendas que se están construyendo o rehabilitando en el mundo rural. También que habrá ayudas para los ganaderos y agricultores que hayan perdido sus negocios, y para los empresarios que no puedan desarrollar su actividad. Hoy mismo se reunirá el Consejo Agrario para analizar la situación en la que han quedado las familias afectadas por los fuegos.

Un operativo que crece para poner coto al fuego

Más de 350 miembros de la Unidad Militar de Emergencias y en total 112 medios a su servicio trabajan en los incendios de la provincia de León, según explicó ayer el subdelegado del Gobierno, Héctor Alaiz, que señaló que además 140 agentes de la Guardia Civil, que colaboran en la extinción y también en la investigación sobre los orígenes de los incendios y la localización de los autores en el caso de que sean intencionados. En este trabajo colaboran con el Seprona. Ademas está el servicio Brif, con un centenar de bomberos, tres aviones de coordinacion, siete aviones anfibios y siete helicópteros. Un equipo que se suma a los agentes de extinción de la Junta, y los bomberos.