Diario de León

REPORTAJE

El paraíso olvidado de las setas

León, la más rica en hongos, sólo tiene el 10% de los montes públicos con aprovechamiento micológico y el turismo de setas es incipiente. Micocyl tantea a municipios bercianos

Julián Cerezal muestra un ejemplar de Boletus pinophullus

Julián Cerezal muestra un ejemplar de Boletus pinophullus

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ANA GAITERO | LEÓN
León

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León es la provincia con más diversidad micológica de la Comunidad. De las 3.000 especies catalogadas, más de 2.000 se encuentran en los bosques y tierras de León. Pero tan sólo el 10% de los montes de utilidad pública tienen autorizados aprovechamientos micológicos por la Junta. La explotación turística es incipiente.

León cuenta con una riqueza micológica sin igual, sólo equiparable a Navarra. «De los Oteros a Picos de Europa es como darse un paseo por toda la Península y lo mismo de la parte occidental del Bierzo hasta la montaña oriental. Soria produce más pero tiene menos diversidad forestal», enfatiza Arsenio Terrón, profesor de Botánica de la Universidad de León.

La provincia cuenta con un total de 103 cotos de setas validados por el servicio de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, todos en régimen de aprovechamiento vecinal excepto 13 montes de utilidad pública de la comarca de Babia que han sido adjudicados por las entidades locales propietarias a la Asociación Setas de Babia.

El sector moviliza 65 millones de euros en Castilla y León, pero, con estos mimbres, menos del 20% se queda en León. Para mejorar la productividad hay que hacer una gestión de los montes», apunta el profesor de la Universidad de León, Arsenio Terrón. Una mínima intervención en puntos más importantes de la provincia para la producción de setas comestibles «sería suficiente», añade. El pinar de Tabuyo, el de Camposagrado y el Bierzo, en la zona de Sancedo son áreas estratégicas para estas acciones.

León cuenta con unos recursos micológicos «muy interesantes» pero tiene el inconveniente de un «manejo un poco penoso». Ir a setas es una afición que cultiva mucha gente, pero no está explotado económicamente.

León y Palencia son las dos únicas provincias que están fuera de Micocyl, la plataforma que centraliza el aprovechamiento agroalimentario y turístico del sector micológico de Castilla y León a través de la Fundación Cesefor, con sede en Soria, la provincia líder en el aprovechamiento micológico con medio siglo de tradición.

Fernando Martínez, director científico de Cesefor, explica que «la integración de cualquier área de producción en Micocyl es un proceso a demanda de los territorios interesados que conlleva una fase de maduración y gobernanza de todos los agentes implicados», especialmente los propietarios forestales, los gestores de los montes y los recolectores.

En la provincia de León, ha iniciado en 2014 contactos con varios municipios del Bierzo y con el apoyo del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León y de la Diputación, con el fin de implantar Micocyl en León de cara a la próxima campaña. El coste unitario de implantación oscila entre 0,5 y 1 euro por hectárea para sufragar los costes de coordinación, gestión, promoción y expedición del sistema web de permisos de recolección (www.micocyl.es). Una vez implantado el coste se reduce a 0,3 euros por hectáreas.

La Diputación o los ayuntamientos tienen que invertir en señalización y el servicio de vigilancia corre a cargo de los agentes ambientales de la Junta y del Seprona de la Guardia Civil. En otras provincias los costes de implantación los han asumido la Diputación, que hasta ahora se niega en León, o la Junta de Castilla y León.

Un territorio de 50.000 hectáreas puede ser sostenible económicamente en dos o tres años y a partir de ese momento el sistema de persmisos Micocyl genera beneficios. Aunque privilegia a los recolectores locales, es compatible con la recolección recreativa y el micoturismo.

Otra ventaja que expone Micocyl es su posicionamiento para captar fondos europeos destinados a proyectos turísticos y agroalimentarios relacionados con el recurso micológico. «El objetivo de Micocyl no es tanto la recaudación como la dinamización del sector micológico en la región», subraya Martínez. De los 65 millones de euros que moviliza el sector micológico en Castilla y León, en León se quedan menos del 20%. Del total, el 40% son valores añadidos desde la industria mico-agroalimentaria, el 39% desde el micoturismo, el 20% rentas directas a los recolectores por la compraventa de las setas y tan sólo el 1% son los ingresos recaudados por expedición de permisos.

Con este 1% se financia la coordinación, la web de expedición de permisos, el sistema informático de predicción de producciones (Micodata), la dinamización micoturística y agroalimentaria, la marca de garantía Setas de Castilla y León, la red de mercados micoturísticos Mercasetas, formación e investigación. Soria y Zamora son las provincias que más aprovechan este recurso.

Las juntas vecinales con cotos para el beneficio de sus vecinos están en los términos de Quintana del Castillo, Truchas, Luyego, Santa Colomba de Somoza, Villagatón, Castrocontrigo, Quintana y Congosto, Carrocera, Barrios de Luna, Sena de Luna, Villablino, Castrillo de Cabrera, Boca de Huérgano, Burón, Cistierna, Prado de la Guzpeña, Prioro, Taranilla, Riaño, Crémenes, Valderrueda, Cebanico, Cármenes, Matallana de Torío, La Pola de Gordón, La Robla, Valdelugueros, Villamanín, Valdepiélago, Vegacervera, Candín y Ponferrada. En Cabrillanes y San Emiliano hay 13 montes en régimen de adjudicación.

«Para mejorar la productividad hay que mejorar la gestión de los montes y aumentar el número de especies que se recolectan con fines comerciales», opina Terrón. Los Boletus, con todas sus variantes comestibles, y los Níscalos son las setas que más se recolectan en otoño.

«Hay otras ocho o diez especies que ahora sólo se recolectan para consumo casero que podrían ser muy interesantes», apostilla. El Rebozuelo, o Cantharellus cibarius, la Trompeta de los muertos o Cantharellus cornucopioides, las Macrolepiotas, las exquisitas Morchelas de la primavera y las Tricholoma, conocidas capuchina, negrilla o carbonera, que aguantan perfectamente las heladas y alargarían el período de recolecta. «La sociedad demanda otras especies, pero la Junta no da validez a la formación que se realiza en la Universidad de León y que cualifica con 180 horas para diferenciar especies que en este momento no son comercializables», lamenta el profesor de Botánica.

Más control de alevines

Entre las Tricholoma primaverales es codiciada la seta de San Jorge, conocida popularmente como Perro chico, que crece con facilidad en las provincias del norte de la Comunidad como son León, Palencia y Burgos. Babia, Riaño, Alto Bernesga y Alto Sil son los lugares más propicios para este preciado hongo que corre el riesgo de ser esquilmado por la costumbre de recolectar alevines, al ser los más cotizados.

«Debería haber un mínimo de regulación como se hace con los peces pequeños, los alevines de la seta de San Jorge se conservan mejor pero no han tenido tiempo de reproducirse y año a año van disminuyendo», advierte.

En el palmarés de manjares micológicos está la Amanita caesarea o amanita de los césares. Cuando sale, no todos los años, se da en cantidades y se anticipa algo a la época de recolección. Esta temporada ha sido abundante por las lluvias a tiempo y el buen tiempo. Los robledales que rodean la ciudad son un hábitat excelente para las setas, pero cada vez están más cerrados y son menos accesibles por la falta de una gestión.

Las rutas guiadas por estos entornos son «un nicho ecológico» que tienen las empresas de ocio y tiempo libre. «Es un recurso ecoturístico interesante, una actividad bastante importante en otoño aunque hay setas todo el año», comenta Manuel Antonio González, doctor en Biología y uno de los socios de ‘Más que pájaros’, pequeña empresa que desde Lugueros se abre camino en el turismo ambiental en León y Guadalajara. Sus salidas micológicas con charlas ilustrativas han reunido a 50 personas en grupos pequeños este otoño. «Es la segunda temporada que lo hacemos y funciona para fijar en próximos años», añade.

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