Las ovejas toman León bajo la tormenta en su camino a Babia
El primer rebaño de Domitilo Fernández encara cuatro días de camino hasta Torre de Babia; el segundo lo hará el lunes 22, de amanecida, rumbo a La Cueta

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Desde Marne a Torre de Babia, las primeras 1.700 ovejas de Domitilo Fernández rodearon este miércoles la capital leonesa, desde Puente Castro hasta Michaisa por La Lastra, en su camino a los puertos de Torre de Babia, en San Emiliano. Este ganadero que lleva más de 35 años haciendo la trasterminancia inicia la subida a los pastos de verano con el primer hatajo y cuatro días de camino por delante.
Ni la tormenta que cerró los parques y encendió las sirenas de los bomberos detuvo el paso de las ovejas sobre el asfalto. La estampa de la trashumancia se repite cada mes de junio, heredera de una tradición milenaria que se reivindica en el siglo XXI como la forma más sostenible de manejar el ganado en extensivo: aprovechar las rastrojeras del llano en invierno y las praderas de altura en el estío. Las ovejas se mueven en busca del alimento natural y de paso van dejando semillas y biodiversidad en los caminos. Y en los montes, con su diente, limpian el monte, previenen fuegos y moldean un verano tras otro un paisaje de diáfanas praderas.
En León el rebaño fue conducido, con la colaboración de la Policía Municipal, por la pericia de los pastores con la ayuda de los careas y la majestuosidad de los mastines que custodian fielmente el rebaño. «A ver lo que nos encontramos», señaló Domitilo sobre las ‘sorpresas’ que cada año se encuentran en los cordeles.
En la primera jornada, el rebaño pasó la noche en el descansadero de Villabalter. El sábado llegarán a su destino y el lunes otras tantas ovejas volverán a tomar León, aunque sea por la periferia para encaminarse hacia los puertos de La Cueta, en Cabrillanes, que el ganadero tiene contratados.
La música de los cencerros transforma por unos minutos el ambiente acústico de la ciudad, acostumbrada como está al ruido de los coches. En mitad de la larga tarde presolsticial se abre paso el recuerdo de otro tiempo con esta melodía, al mismo tiempo que se hace presente la resistencia y la resiliencia de los rebaños trasterminantes.
León es una tierra única en este fenómeno de adaptación de la práctica de la trashumancia a la vida moderna. Pastores que antaño bajaban a Extremadura decidieron quedarse en las riberas y páramos leoneses a pasar el invierno y hacer recorridos más cortos —de menos de 200 kilómetros o entre la misma provincia— que han dado en llamarse trasterminancia.

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

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Cuando León se convierte en cañada

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Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

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Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.
Cuando León se convierte en cañada

El rebaño de Domitilo Fernández afronta cuatro días desde Marne a Torre de Babia.