Un veterinario avisa: «Con solo dos grados más de temperatura corporal, un perro puede sufrir un golpe de calor»
El veterinario Manuel Lázaro, del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, explica por qué los perros son especialmente vulnerables a las altas temperaturas y qué medidas pueden evitar un golpe de calor potencialmente mortal

Pasear a los perros a primera o última hora del día, mantenerlos hidratados y permitirles refrescarse son algunas de las recomendaciones veterinarias para proteger su salud en verano.
Las altas temperaturas no solo ponen en riesgo la salud de las personas. También las mascotas pueden sufrir graves consecuencias durante una ola de calor si no se toman las precauciones adecuadas. Los perros son especialmente vulnerables porque su organismo no regula la temperatura de la misma forma que el de los humanos, lo que aumenta el riesgo de sufrir un golpe de calor, una urgencia veterinaria que puede resultar mortal.
Con la llegada de las temperaturas extremas, el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (COLVEMA) recuerda la importancia de adaptar las rutinas diarias de las mascotas al calor. Manuel Lázaro, veterinario clínico y vocal de la Junta Directiva del colegio profesional, advierte de que «la probabilidad de que se dé un golpe de calor en un perro es superior a que se dé en una persona» porque estos animales «no disponen de los mismos mecanismos de refrigeración que los humanos y, además, eliminan peor el calor».
Uno de los datos que más preocupa a los veterinarios es la rapidez con la que puede desencadenarse esta situación. Según explica Manuel Lázaro, basta con que la temperatura corporal del animal aumente dos grados para que pueda producirse un golpe de calor. Se trata de una emergencia veterinaria que llega a ser mortal en aproximadamente la mitad de los casos diagnosticados.
Aunque cualquier perro puede verse afectado, existen factores que incrementan el riesgo, como la obesidad, determinadas razas, una mala ventilación o la realización de ejercicio intenso durante las horas de mayor calor.

Los veterinarios recuerdan que las mascotas son especialmente vulnerables a las altas temperaturas y recomiendan extremar las precauciones durante las olas de calor para prevenir un golpe de calor.
Cómo proteger a los perros durante una ola de calor
Los veterinarios insisten en que la prevención es la herramienta más eficaz para evitar este problema. Adaptar los paseos a las primeras horas de la mañana o al final del día permite evitar tanto las altas temperaturas como el sobrecalentamiento del asfalto, que puede dañar las almohadillas.
También recomiendan mantener siempre agua fresca a disposición del animal, favorecer una correcta ventilación dentro de casa y del vehículo durante los desplazamientos, reducir la actividad física en los días más calurosos y procurar que el perro disponga de un espacio fresco y con sombra para descansar.
En los animales con zonas de piel desprotegidas o de capa clara, los veterinarios aconsejan aplicar protección solar específica para reducir el riesgo de quemaduras. Además, controlar el peso corporal y mantener el pelo adaptado a cada raza también contribuye a mejorar la capacidad del organismo para soportar las altas temperaturas.
Qué hacer si un perro sufre un golpe de calor
Reconocer los primeros síntomas y actuar con rapidez puede marcar la diferencia. Si se sospecha que el animal está sufriendo un golpe de calor, lo primero es trasladarlo a un lugar fresco, ofrecerle pequeñas cantidades de agua y refrescarlo con toallas humedecidas con agua fresca, evitando siempre el agua muy fría, mientras se favorece la circulación del aire.
Sin embargo, estas medidas solo sirven como primeros auxilios. Manuel Lázaro recuerda que la atención veterinaria urgente resulta imprescindible para aumentar las posibilidades de supervivencia del animal.
El Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid insiste en que, ante unas temperaturas cada vez más elevadas durante el verano, modificar algunos hábitos cotidianos puede evitar situaciones de riesgo y proteger la salud de las mascotas durante los episodios de calor extremo.