Héctor Núñez, farmacéutico: «Dos zanahorias al día pueden ayudar a reducir el enrojecimiento provocado por el sol»
El farmacéutico Héctor Núñez, conocido como Cosmetocrítico, explica qué alimentos pueden reforzar las defensas naturales de la piel frente a la radiación ultravioleta y por qué empezar a comerlos una semana antes de las vacaciones no sirve de nada

El farmacéutico Héctor Núñez recomienda incorporar zanahorias de forma habitual a la dieta, ya que sus betacarotenos pueden ayudar a reducir el enrojecimiento provocado por la radiación ultravioleta como complemento, nunca sustituto, del protector solar.
Cuando pensamos en proteger la piel del sol, el primer gesto suele ser aplicar un fotoprotector. Y con razón. Sin embargo, existe otra herramienta que muchas veces pasa desapercibida: la alimentación. El farmacéutico Héctor Núñez, conocido en redes sociales como Cosmetocrítico, recuerda que algunos alimentos pueden ayudar a reforzar las defensas naturales de la piel frente al daño oxidativo provocado por la radiación ultravioleta. Eso sí, lanza una advertencia clara: este efecto solo se consigue con constancia y nunca sustituye al uso de protector solar.
Uno de los alimentos que más destaca el especialista es la zanahoria. Su contenido en betacarotenos la convierte en una de las principales fuentes dietéticas de carotenoides, unos pigmentos vegetales con capacidad antioxidante.
«Puede ayudar a reducir el eritema producido por la radiación UV y una forma sencilla de incorporarlo es añadir dos zanahorias al día a la dieta», explica Héctor Núñez.
El farmacéutico aclara que no se trata de conseguir un bronceado más intenso ni de evitar las quemaduras, sino de aportar a la piel compuestos que pueden ayudar a mejorar su respuesta frente al estrés oxidativo generado por el sol.
El tomate también tiene un papel importante en la protección de la piel
Junto a la zanahoria, el tomate ocupa un lugar destacado. En este caso, el protagonista es el licopeno, otro carotenoide con acción antioxidante.
«A diferencia de otros antioxidantes, el licopeno mejora su disponibilidad cuando el tomate se cocina.» Por eso propone un gesto muy sencillo durante el verano. «Si te da pereza preparar salsa de tomate, puedes añadir tomate concentrado al gazpacho o sustituir el tomate fresco de las tostadas por una pequeña cantidad de concentrado.»
Además del tomate y la zanahoria, el experto recomienda incluir de forma habitual alimentos como kale, pimiento naranja, aguacate o aceite de oliva virgen extra. Al ser compuestos liposolubles, los carotenoides se absorben mejor cuando se acompañan de grasas saludables.
El té verde, el cacao y el pescado azul completan la lista
La alimentación protectora frente al sol no termina en las frutas y verduras. Héctor Núñez también destaca los polifenoles presentes en el té verde y en el cacao puro.
«El EGCG del té verde es uno de los más interesantes. Si eres de las que toma dos o tres tazas de té verde al día, estás de enhorabuena.»
Respecto al cacao, aconseja elegir variedades no alcalinizadas para conservar mejor sus compuestos antioxidantes.
A ello se suman los ácidos grasos omega-3 presentes en pescados como el salmón, las sardinas, la caballa o el arenque.
«Especialmente el EPA ayuda a aumentar la resistencia de la piel frente a la radiación UV y a modular la inflamación.»
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El error que muchas personas cometen antes de irse de vacaciones
Con la llegada del verano es habitual intentar preparar la piel pocos días antes de marcharse a la playa. Sin embargo, el farmacéutico insiste en que este planteamiento no funciona.
«Las modificaciones dietéticas necesitan al menos diez semanas de consumo mantenido para que estos compuestos alcancen niveles significativos en la piel. Incluirlos la semana antes de irte de vacaciones no sirve de nada.»
Por eso recomienda integrar estos alimentos durante todo el año dentro de una dieta equilibrada, en lugar de recurrir a ellos únicamente cuando se acercan las vacaciones.
Héctor Núñez insiste en que la fotoprotección debe entenderse como una estrategia global. «La fotoprotección oral no exime del uso de fotoprotector. Lo que hace es reforzar aún más las defensas de la piel para minimizar los efectos dañinos de la radiación UV.»
Para el especialista, la mejor fórmula combina protector solar, antioxidantes tópicos cuando estén indicados, hábitos inteligentes de exposición al sol y una alimentación rica en frutas, verduras, pescado azul y grasas saludables. «No se trata de elegir entre una cosa u otra, sino de sumar.»