La nueva ordenanza retira la licencia a los taxistas de León que se ausenten del trabajo más de 60 días al año
También queda prohibido usar calles peatonales para atajar y no se puede vestir chándal al volante

La nueva ordenanza pone orden en el sector del taxi.
La ordenanza reguladora del taxi, publicada esta semana por el Ayuntamiento de León, contempla la suspensión definitiva de la licencia a los profesionales que lleguen a sumar 60 días en un año sin salir a trabajar, fija la potestad del cliente para determinar el volumen de la radio en el interior del vehículo, prohíbe la utilización de calles peatonales como atajo para llegar antes al destino y sanciona la prestación del servicio con el conductor ataviado con chándal.
Se considera motivo para perder la licencia, la suspensión de la prestación del servicio durante 30 días consecutivos o 60 alternos durante el año. Queda permitida la utilización de una parada distinta a la convencional en el caso de aglomeraciones de público que impidan guardar una distancia de al menos metro y medio como margen de seguridad. No estará permitido repostar carburante con pasajeros a bordo. Los cuadrantes de servicios, con la nueva normativa, deberán estar sujetos a un calendario cuya aprobación se llevará a cabo en octubre.
La normativa impide el descanso simultáneo a más de un 25 % del total de las licencias y se estipula para atender los nódulos de atracción vinculados a la estación de Adif y de la estación de autobuses, aquellos titulares que por régimen de descanso tengan que hacerlo entre semana o fin de semana puedan prestar de forma voluntaria servicio de refuerzo en estas infraestructuras
Un vehículo especial
Se exige que las 24 horas del día y los 365 días del año exista por lo menos un Eurotaxi adaptado a personas con diversidad funcional. Como ya se informó en su día, en los supuestos de alta demanda, como las fiestas locales, autonómicas o nacionales, Navidad, Semana Santa y eventos extraordinarios de carácter artístico, cultural, musical, lúdico deportivo, se hace una excepción al régimen de descanso que no será de aplicación obligatoria y permitirá prestar servicio a todos los taxis que voluntariamente lo estipulen conveniente.
Para los pagos, se admiten billetes como máximo de 20 €, que podrán ser de 50 en caso de que el servicio tenga un coste superior a los 20 €.
Para prestar un servicio adecuado se exige utilizar camisa o polo, pantalón largo o falda, jersey, chaleco o chaqueta y calzado cerrado. Queda prohibida la utilización de ropa de deporte.
Para el caso de que varias personas a la vez soliciten un mismo taxi en un punto, tendrán preferencia las que tengan problemas de diversidad funcional o de salud, las mujeres embarazadas, las personas acompañadas por niños, y las que finalmente estén en la misma acera en el sentido de circulación del vehículo.
Se sanciona con multas de 100 a 400 € la realización de servicios sin llevar visible la documentación o el trato desconsiderado a los usuarios, así como el descuido en el aseo del conductor. Con multas de 400 a 1.000 euros se sanciona la utilización de vehículos que no tengan emparejada la licencia y las amenazas a los clientes o a otros vehículos. Con multas de 1.000 a 6.000 euros se sanciona la utilización de licencias a nombre de otra persona y el trucaje del taxímetro.
La justificación de la memoria refiere la ausencia de una ordenanza del taxi en León «que constituye una «rara avis» en el ordenamiento jurídico municipal». Puntualiza. «La nueva regulación de las Zonas de Bajas Emisiones supone una apuesta global por la sostenibilidad ambiental y junto a ello, nos encontramos ante una continua evolución tecnológica que busca entender la movilidad pública como un servicio integral a la ciudadanía y que requiere una transformación en las formas de entender la prestación del servicio de taxi», justifica la ordenanza.
Mejorar la calidad
Por ello, «se plantea la exigencia de adaptar el sector del taxi a la realidad social y económica de la ciudad de León con el objetivo de mejorar la calidad de prestación de dicho servicio público, tanto para las personas usuarias como para los profesionales del sector del taxi».
La ordenanza contiene tres capítulos, 82 artículos, dos disposiciones adicionales, cinco disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y dos finales. El servicio de taxi tiene según el texto consideración de interés general y basa su funcionamiento en la universalidad, la sostenibilidad y la garantía de la seguridad.