El Gobierno retrasa hasta finales de año la solución de futuro de la Ruta de la Plata
El informe se adjudicó en febrero de 2024 con un plazo de ejecución de 24 meses. La prórroga del estudio pone en peligro el plan de obra entre Astorga y Plasencia en 2030

Movilización en Zamora a favor de la Ruta de la Plata.
La Ruta de la Plata espera desde hace dos años el visto bueno para prepararse para volver a recibir al tren; para resucitar la vía entre Astorga y Palencia que asfixió en otro cierre histórico de León el primer gobierno socialista de Felipe González. El Gobierno actual aplica la fórmula que desplegó con el caso de la línea León-Ponferrada, sujeta también a un juicio subjetivo sobre la oportunidad de intervenir en una traza de hace dos siglos para optimizar la vieja conexión del noroeste español: contra la previsión, el informe no estará hasta finales de 2026. Que la entrega se posterga se confirmó por parte de un alto cargo vinculada al organigrama del Ministerio de Transportes, en un intento de despejar la presión social y política sobre un trámite que a la vez egenera incertidumbre sobre un proyecto que el oeste peninsular espera sin desfallecer. Según esa indicación de fuentes del Gobierno, hasta finales de este año no se va a hacer público el veredicto que maneja y cocina desde febrero de 2024 una consultora externa que ganó el proyecto de estudio en un concurso por 0,8 millones de euros. Superar ese plazo de ejecución del estudio no hace más que elevar las sospechas de los colectivos que trabajan por el retorno del tren a la Ruta de la Plata, reticentes ante la medida que desde el comienzo vieron como un trampantojo del Gobierno para alargar plazos y adormecer cualquier trámite encaminado a revitalizar el tren de la Plata. Corredor Oeste, que se echó a la espalda hace un puñado de años la responsabilidad de la reivindicación de la resurrección de la vía, se ha mostrado muy crítico con estos procesos que dilatan el flujo administrativo del estudio. Hay reacciones políticas. Las diputadas leonesas Silva Franco y Ester Muñoz consideran que el retraso es el síntoma de la falta de compromiso que advierten en el Gobierno con el desarrollo ferroviario del oeste. El PP alerta de que este retraso se va a traducir en otro exponencial en los plazos de planificación de las estructuras de reforma a medio y largo plazo; pero por ejemplo, para alcanzar la ventana que abrirá Europa en breve con el fin de recalificar asignaciones presupuestarias para meter obra ferroviaria a partir de 2030.
El retraso del estudios congela cualquier acción pendiente; Corredor Oeste defiende que no es un informe administrativo más por estar vinculado a informes de inspiración técnica, económica o social y ambiental para rearmar la vía. Que son tretas análogas a las empleadas con la vía entre León y Ponferrada.