El Constitucional catalán objeta el proceso de desconexión
Considera que la ley del referéndum no se puede aprobar de manera urgente.
cristian reino | barcelona
Nuevo revés para los independentistas catalanes, que acumulan problemas casi a diario. Un día después de que el Tribunal Constitucional tumbara el presupuesto del 1-O, el Consejo de Garantías Estatutarias, el órgano consultivo de la Generalitat que vela por la adecuación de las leyes del Parlamento catalán y del Gobierno autonómico al Estatuto y a la Constitución, advirtió ayer a los independentistas de que el procedimiento que quieren utilizar para aprobar las leyes de la desconexión vulnera la Constitución y el Estatuto y limita el debate y los derechos de las minorías parlamentarias.
Un aviso desde Cataluña -los miembros de este organismo los eligen entre el Parlamento y el Gobierno autonómicos- de que las cosas no se están haciendo del todo bien y un nuevo obstáculo para la mayoría soberanista, que no tiene mucho tiempo para rectificar, ya que la fecha del 1 de octubre se le echa encima.
El llamado Constitucional catalán, cuyos informes no son vinculantes, aunque se suelen tener en cuenta, concluye en un informe solicitado por Ciudadanos y el PSC, que aprobar una proposición de ley, como sería la del referéndum, de manera urgente y en lectura única, como es la intención de los secesionistas, es inconstitucional y contrario al Estatuto catalán en tanto que viola el derecho a la participación política de la oposición.
El tiempo apremia, el independentismo tiene prisa y se propone reformar el reglamento de la Cámara catalana en las próximas semanas para tener la potestad de aprobar las leyes de ruptura, como la del referéndum o la de transitoriedad jurídica, en un solo día, sin apenas debate y sin que la oposición pueda presentar enmiendas. «Consideramos que la tramitación en lectura única ha de ser utilizada de forma excepcional, para la aprobación de iniciativas legislativas que no requieran de un extenso proceso deliberativo y de trabajo parlamentario por razón de la escasa relevancia política o social de su objeto o por la poca complejidad técnica de su regulación», según el dictamen del alto tribunal catalán. Nada que ver con la afirmación que hizo Jordi Turull el martes en la presentación de la ley del referéndum: «Estamos ante la ley más importante que tramitará este parlamento», dijo en la Cámara catalana, respecto a la norma que declarará a Cataluña como objeto soberano y que contempla la proclamación de la independencia de Cataluña en caso de que el sí se imponga en el 1-O.
El Consejo de Garantías Estatutarias avala que los grupos puedan aprobar leyes en lectura única, pero sólo para casos cuya «simplicidad» y consenso lo permitan. No es el ejemplo de la ley del referéndum.