jueves 26/5/22
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El jefe de Fotografía de Diario de León, Ramiro J. López, prepara todo el material necesario para la emisión en directo de las jornadas. S.V.P.

El II Congreso de Agroalimentación del Diario de León ha constatado durante tres jornadas la necesidad que tiene el sector de poner en común sus planes de futuro y las estrategias que se requieren para superar las sucesivas crisis y seguir creciendo, consolidando, además, el reconocimiento de una sociedad a la que ha sacado de muchos apuros. Tres jornadas resumidas en las siguientes líneas.

Tercera y última jornada. El director del Diario de León, Joaquín S. Torné, cogió  el envite que le lanzó el director general de la PAC, Pedro Medina, en la ponencia de clausura para garantizarle que, efectivamente, dentro de un año este periódico celebrará un tercer congreso sobre agroalimentación, pues es una iniciativa demandada y que nació en 2021 con vocación de continuidad. 

En su intervención, Medina instruyó a los presentes sobre el enfoque de la nueva PAC, más verde y más «geopolítica» que en años anteriores y en los que el sector agroalimentario deberá compaginar la búsqueda de  la rentabilidad, la competitividad y el equilibrio en la cadena de valor, con prácticas que se adapten al cambio climático.

La tercera jornada comenzó con la intervención del presidente de Vitartis, Pedro Ruiz, quien marcó las pautas que afrontan las empresas para seguir creciendo cumpliendo retos como la competitividad, la sostenibilidad y la responsabilidad.

Directamente desde el campo, el presidente de Acor, Jesús Posadas, dejó claro que el futuro está en la economía circular, un proceso ahora de moda pero «en el que llevamos mucho tiempo inmersos». 

El sector de la distribución y los supermercados estuvo representado por el secretario general de Asedas, Felipe Medina, que aglutina al 75% de las superficies comerciales y a 20.000 tiendas que atienden a 15 millones de clientes al día. Esgrimiendo el gran valor del capital humano que tiene el sector, Medina reclamó un suministro estable de energía a precios asequibles, menos costes, un trasporte seguro y eficiente y disponiblidad garantizada de materias primas.

Finalmente la presidenta de Fademur, Mónica Panera, evidenció que las mujeres son tan capaces como los hombres de llevar una explotación, aunque sigue habiendo estereotipos y falta de recursos para la conciliación familiar y laboral.

Segunda jornada. El sector agroalimentario busca fórmulas para ser sostenible sin perder rentabilidad. Es el gran desafío que está sobre la mesa de la industria agroalimentaria y del sector primario, que se niegan a que la proclama de la sostenibilidad sea capitalizada como arma arrojadiza contra quienes se ganan la vida con los productos del campo. Fue una de las cuestiones más debatidas en la segunda jornada del Congreso de Agroalimentación de Diario de León, que comenzó con la intervención de la portavoz del PP en la Comisión de Agricultura del Congreso, Milagros Marcos, quien lanzó un alegato en defensa de un sector que tiene en sus manos el futuro del medio rural, con una tesis clara: la producción alimentaria tiene que estar por delante de cualquier otro objetivo, incluido el de la sostenibilidad. 

De la experiencia de una empresa de solvencia habló ayer el presidente de Cascajares, Alfonso Jiménez, Rodríguez-Vila, quien apuntó que la constancia es la madre de casi todos los éxitos, nacida prácticamente de la nada para terminar sirviendo su producto en el banquete de bodas de  los príncipes de Asturias. 

De otro reto, el tecnológico, se habló ayer en la primera mesa redonda del día, con la digitalización como elemento esencial para avanzar en un proceso de modernización en el que el campo ya lleva décadas inmerso.  

La logística, esencial para que el producto agroganadero llegue a la mesa, también tuvo su foro en un debate en el que se habló, sobre todo, de la subida de costes que ha repercutido de forma directa en las empresas, que reclaman contención para que el alza no se traslade al comercio local.

Y del producto cárnico y de la polémica que lo envuelve se debatió en tercera mesa de la jornada en la que se ratificó la necesaria convivencia entre la ganadería intensiva y la extensiva, por tener objetivos diferentes pero ser complementarias en un mercado que se encuentra en pleno proceso de cambio.

No ha faltado, no podía faltar, en este congreso la joya de la corona de la agricultura leonesa. Los regantes son gente emprendedora, arriesga por su tierra y se endeuda y en León lo han hecho tan bien que el éxito de la modernización en la provincia se conoce en prácticamente en toda Europa. Lo que saben es que solos no pueden, por eso reclaman respaldo ante un futuro incierto.

También de correr riesgos saben los productores de las figuras de calidad, el esfuerzo para hacerte un nombre sin ceder al producto corriente. Fue la última mesa de la jornada y en ella reclamaron más apoyo para llegar al consumidor y para conquistar nuevos mercados. 

Primera Jornada. El sector agroalimentario es consciente de su potencial y de que su desarrollo está indefectiblemente ligado a la tierra pero reclama un mayor reconocimiento y respaldo de las administraciones para poder seguir creciendo y alcanzar las cotas que se merece como elemento puntal de la economía local y nacional. Son parte de las conclusiones que se pusieron sobre la mesa en la primera jornada del II Congreso de Agroalimentación del Diario de León.

El director del Diario de León, Joaquín S. Torné, fue el encargado de dar la bienvenida a una cita con un sector imprescindible, con el que el periódico se siente especialmente comprometido por su vinculación con el territorio y la tradición agroganadera de la provincia. Precisamente el presidente de la Diputación, Eduardo Morán, incidió en este papel de las empresas agroalimentarias en el medio rural, de creación y mantenimiento de empleo y de fijación de población, una de las «obsesiones» de su equipo de gobierno.

Morán pronunció la ponencia inaugural con un mensaje claro: que el buen producto de León, se transforme en León y genere riqueza en la provincia a través de una industria potente y respaldada. También intervinieron dos representantes de grandes compañías asentadas en Castilla y León. Julio Pinto, director general de Bodegas Matarromera, dio luz al sector vitivinícola que, afirmó, está saliendo adelante tras una debacle histórica por el covid, y evidenció la fuerte vinculación con la tierra de una empresa que tiene entre sus objetivos seguir creciendo a nivel internacional y avanzar en la sostenibilidad.

En esta misma línea se pronunció Óscar Hernández, director de Asuntos Públicos y Comunicación del Grupo Pascual, quien también reclamó «políticas de Estado» para poner en valor un sector decisivo para la economía nacional. Sobre las mesas de debate se abordó el futuro del cooperativismo y varios alcaldes defendieron el valor de agricultores y ganaderos para sus municipios. El potencial del sector forestal también se abordó con defensa de las choperas, de la madera, y del sector micológico. También se debatió sobre los nuevos cultivos, como la quinoa y los hortícolas, un potencial que es ya una realidad en varias zonas de la provincia. Lamentablemente, el presidente de Cecale, Santiago Aparicio, no pudo clausurar la primera jornada como estaba previsto a causa de una indisposición seria.

La agroalimentación se resiste a sucumbir ante las crisis
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